PC-COMPONENTES? nunca más

Soy un asiduo comprador por internet desde que el e-commerce se inventó, compraba libros en Amazon antes de que llegasen a España y metí mi tarjeta de crédito en optize allá por los años 90 cuando nadie se fiaba de ello. No he dejado de comprar en tiendas virtuales desde entonces (y hasta he tenido las mías propias en las que he vendido desde impresoras hasta leds), por eso se me hace tan complicado de entender como pueden existir todavía empresas que no saben tratar las incidencias que se dan regularmente en el comercio electrónico. Para ello os voy a poner una imagen:

Esta es la ¿ruta? que ha seguido GLS para entregarme un portatil que compré en pccomponentes el día 3 de Mayo. La fecha prevista de entrega era el día 5 (como es habitual en las entregas nacionales), pero como ese día no llegó les di un poco de margen por eso del coronavirus… El día 6 no llegó tampoco, el día 7 entro en la web del transportista y les digo que quiero que me llegue por la mañana (a ver si respiran) y nada, ahí seguimos, el día 8 viernes tampoco y el día 11 tampoco y lo más sangrante es que NO SABEN DONDE ESTÁ.

Llegado a este punto y dado que el portatil lo ha comprado mi empresa y lo necesito para trabajar, intento contactar con pccomponentes para que me busquen una solución (esto ya me había pasado con Amazon y lo habitual es devolverte el dinero o enviarte otra vez la mercancía) y la respuesta de pccomponentes es: «nada que hacer». Todas las respuestas son igualitas a esta:

Les llamo por teléfono y me dicen que no nos pueden devolver el dinero hasta que ellos no reciban devuelta la mercancía.. ¿¿Se puede ser más inútil?? El cliente no recibe la mercancía que tu has cobrado en una semana y le dices que no le vas a devolver el dinero hasta que la reciban ellos… Eso suponiendo que alguien, en algún momento, encuentre esa mercancía y decida devolverla, si no… Esperar a que el transportista decida declarar que ha perdido la mercancía y mientras ellos se quedan con mi dinero.

No entiendo esta actitud. Me he gastado muchos miles de euros comprando cosas en esa tienda en el pasado y al primer problema que tienen dejan indefenso y cabreado al cliente. Cliente que, obviamente, dejará de serlo inmediatamente.

Bye, bye PC-Componentes, no se si recibiré la mercancía o me devolveréis el dinero (o tendré que formular una denuncia por estafa), pero se acabó eso de compraros nada más (y mi opinión sobre vuestro servicio no dejaré de expresarla allá por donde me pregunten). Si la culpa es del transporte (que lo es), los responsables seguís siendo vosotros que sois los que tenéis mi dinero.

La verdad en tiempos del coronavirus

Decía Hiram Johnson en 1917 que la primera víctima de una guerra era la verdad, y esto es completamente cierto, ya que cada bando debe utilizar la propaganda para desconcertar y desmoralizar al enemigo. Hay grandes ejemplos de contraespionaje que fueron decisivos en muchas guerras – sin ir más lejos en la segunda guerra mundial cuando hicieron creer al reich que el desembarco de normandía sería por el paso de Calais (operación fortaleza) – y grandes ejemplos de propaganda en tiempos de guerra, que podemos resumir en el decálogo que ya publicaba Arthur Ponsonby en 1928:

  1. “Nosotros no queremos la guerra”.
  2. “El enemigo es el único responsable de la guerra”
  3. “El enemigo es un ser execrable”
  4. “Pretendemos nobles fines”
  5. “El enemigo comete atrocidades voluntariamente. Lo nuestro son errores involuntarios”
  6. “El enemigo utiliza armas no autorizadas”
  7. “Nosotros sufrimos pocas pérdidas. Las del enemigo son enormes”
  8. “Los artistas e intelectuales apoyan nuestra causa”
  9. “Nuestra causa tiene un carácter sagrado, divino, o sublime”
  10. “Los que ponen en duda la propaganda de guerra son unos traidores”.

A estos elementos hay que sumar la desinformación, como un elemento presente en toda competición donde la opinión pública tenga alguna participación, como ya sucedía en la antigua roma y viene sucediendo periódicamente en todas las elecciones, siendo la más descarada la campaña de Trump y el escándalo de cambridge analítica.

Sin embargo, cuando la guerra es contra un enemigo que no es humano, como es el caso actual donde nos enfrentamos a una pandemia sin precedentes, ¿qué hacemos con la información y desinformación? En otros países lo tienen claro, hay que mantener informada a la población de la evolución de la guerra, premiar a los heroes y felicitar a los voluntarios que estén apoyando los esfuerzos por superar la crisis, en España, se prefiere otro enfoque – Spain is different – y se ha optado por buscar un enemigo en casa.

Al igual que los nacionalismos perifericos eligieron el concepto de «Madrid» como el enemigo a batir, el que les impedía su tan utópica independencia y el que le robaba los recursos. Al igual que los ultraderechistas trasnochados buscaron a los emigrantes, a los diferentes como el enemigo que les quitaba los trabajos y les limitaba la asistencia médica, de la misma manera una parte mezquina de la sociedad española ha decidido que es el gobierno el enemigo a batir.

La campaña de descrédito ha sido desmesurada desde el primer momento, un gobierno de coalición es algo inédito en la democracia española y cualquier ocasión es buena para intentar romperlo y volver a ocupar el espacio de poder que la derecha española cree suyo por derecho de nacimiento. Pero tanto es así que han utilizado todas las armas a su alcance para, en lugar de aportar soluciones, propuestas o apoyo a los profesionales que están al pié del cañon intentando paliar los efectos del virus, demonizar la gestión del ejecutivo para culparles de las muertes por el coronavirus.

Nadie en su sano juicio sería capaz de algo tan abyecto como acusar a otro de la muerte de un semejante (seguramente en persona serían incapaces de hacerlo, aunque fuese por verguenza), pero no hay nada que una más que un enemigo asesino al que poder poner en el punto de mira de su guerra particular (ver los puntos de arriba), tanto en los nacionalismos, en el fascismo o en las películas de hollywood. Pero España es así, ya no es posible emitir opiniones imparciales porque eres etiquetado como de un bando o de otro, independientemente de la verdad o del mensaje que emitas. Estamos en guerra y ahora o estás con nosotros o estás contra nosotros.

Y de esta manera todo lo que se ha conseguido es eliminar cualquier atisbo de espíritu crítico. Las críticas son meras representaciones de estrategia política, cada cifra, cada gráfico, cada anuncio se convierte en un campo de batalla por saber quien es más mezquino. Si eres de un bando y te atreves a criticar a los tuyos por cualquier cosa (aunque sea verdad) te conviertes en un traidor y así, simplemente, no hay manera de avanzar. Al igual que a mi me da cosa presumir de bandera porque el símbolo de todos los españoles se lo han apropiado gente que no tiene ningún reparo en presumir de machismo, xenofobia, y homofobia y pretenden que cualquiera que ondee la bandera comparte con ellos esos valores; ahora me es imposible criticar al gobierno (que tiene cosas que mejorar) porque parecería que soy uno más de los bots lanzados por la oposición para destruir al gobierno.

Pero lo que es peor, el nivel de virulencia de esta guerra sucia en los medios es tan alto que las consecuencias pueden ser terribles para nuestro futuro. La censura real (no la que falsamente afirman que ya hay en whatsapp) puede estar a la vuelta de la esquina, mediante cambios legislativos, solo porque hay quien ha decidido que el enemigo a batir no es el virus, es el gobierno.

Negacionistas

Supongamos que Guillermo es una persona normal, con una carrera técnica en la que sabe un montón de lo suyo y muy poco de lo demás, obviamente no es médico ni nada similar. Un día, en base a unas molestias se pasa por el médico y después de hacerle unas pruebas le diagnostica un cancer.

Guillermo, no contento con el diagnóstico y acojonado como no podía ser de otra manera, decide visitar a otros médicos, solicitar otras opiniones a conocidos oncólogos y todos coinciden en el diagnóstico, cancer. Por suerte es tratable y solo se le pide que empiece el tratamiento cuanto antes.

Pero algo no le cuadra a Guillermo, decide que lo que los médicos han estudiado y a los pacientes que han tratado no son sinónimo de que tengan la razón, intenta documentarse y visita internet con asiduidad, por desgracia el 99% de lo que encuentra le confirma el diagnóstico y el tratamiento. Para el sería una jodienda tener que someterse al tratamiento y decide elegir al 1% que le dice que los médicos están todos compichados con las farmacéuticas para vender carísimos tratamientos contra el cancer y que, en realidad, sus síntomas se curan con agua diluida en principios mágicos…

Guillermo ha decidido que la ciencia médica ya no le sirve, que él y los cuatro iluminados de internet son más listos y ven la verdad más allá de las tramposas multinacionales de las medicinas. Así que se niega a recibir el tratamiento y decide esperar a que el cancer se cure solo con ayuda de medicinas neanthertales. No le ablanda la preocupación de su familia y amigos, él es más listo y nadie ha sabido argumentarle la forma en que las células sanas mutan en cancerígenas de una manera convincente (nada de estudios con cifras, ni causalidadades de esas que se inventan las farmaceúticas)..

Guillermo es feliz sabiendo que él es más listo que los borregos que le rodean aunque sospechosamente su grupo de afectados por la conspiración global de los falsos diagnósticos de cancer va perdiendo miembros a marchas aceleradas, aunque cada día hay nuevos miembros y él activamente evangeliza a todo el que conoce para que evite seguir el tratamiento…

Guillermo muere entre terribles dolores tras un periodo espantoso donde ha perdido el control de sus funciones motoras poco a poco. ¿FIN?

negar

La historia de Guillermo no es ficción, ahora mismo tenemos negacionistas de cualquier cosa que niegan la evidencia y la autoridad de los científicos para casi todo lo que nos ha convertido en una civilización avanzada. No es ya tener una opinión diferente, eso es muy loable, es pensar que su opinión tiene el mismo peso que décadas o cientos de años de estudios e investigaciones y todo se resume en un «Creo que la tierra es plana ¿puedes hacerme cambiar de opinión?»

Merecemos la extinción, pero ya!

Hay algunos que ya se dan cuenta…

Queremos tu pasta… y ya

Llevo ya 15 años siendo empresario, siempre de una pequeña empresa (apenas he tenido más de 6 empleados a la vez) y he pasado ya por muchas situaciones muy diversas (muchas las podéis encontrar en este blog), pero siempre, siempre, he sido escrupulosamente respetuoso con la normativa fiscal. No he hecho (tampoco es que haya podido) ingeniería fiscal y no he tenido asesores lo suficientemente despiertos para optimizar lo que me dejaba en impuestos.

Pero no me he quejado, soy consciente de que las empresas han de ser las que más aporten al estado, que son entes sin más finalidad que la de generar beneficios y que, al final, esos beneficios han de revertir en la sociedad a la que pertenece. Creo que gran parte de los males que estamos viviendo estos años viene por el fomento de la codicia a la que la acumulación de dinero, infinita y sin restricciones, en las empresas modernas. Mucho rollo de resposabilidad social corporativa, conciliación y miliongas varias, pero las multinacionales y sus dueños tienen un único objetivo: acumular más y más dinero.

Dicho esto (soy consciente de que tengo que pagar impuestos como empresa) y habiendo tenido un buen ejercicio el año pasado, no tuve problema en pagar la tercera parte de esos beneficios a hacienda. Y aquí empieza la pesadilla.

Este ejercicio no está siendo tan bueno como el anterior, ni los clientes tienen tantos proyectos, ni yo tengo el mismo personal y he reducido la capacidad productiva en consonancia, por lo que tengo más gastos y menos ingresos. Pero me encuentro con que a hacienda eso le importa menos que nada, porque en el último gobierno de Rajoy se instauró la retención a cuenta del impuesto de sociedades. Algo similar a lo que se hace con los trabajadores y el IRPF, se retiene «a cuenta» un porcentaje de lo que se ingresa como adelanto de lo que habría que pagar posteriormente. ¿Cual es el problema con las empresas? Que no hay importe de beneficios sobre el que calcular esta retención y, en nuestro caso, se hace sobre los beneficios del año pasado… ¡Lo que es una locura! las empresas, por naturaleza, no tienen una fluctuación muy importante de ingresos y gastos.

El caso es que tras hacer la declaración del impuesto de sociedades del año pasado me tocaba pagar ya cada trimestre esta retención y, obviamente, era mucho más dinero del que correspondería a tenor de los resultados del año en curso… Así que, ni corto ni perezoso, intento que me fraccionen la «deuda» para poder pagarla sin tener que andar pidiendo financiación externa (que los bancos siguen a la suya), cosa que suele ser habitual en otras deudas tributarias… Aquí os dejo la respuesta:

En resumen, que quieren mi dinero y lo quieren ya… Si eso el año que viene, a mediados, cuando haga la declaración del impuesto de sociedades y salga a devolver, ellos, meses después se dignarán devolverme mi dinero (probablemente usando el que yo mismo les esté adelantando)… Y mientras, la empresa sin recursos y sin poder contratar más gente porque «hay que asegurar la regularidad en la entrada de fondos en la hacienda pública»…

A este paso me vuelvo liberal (Dios no lo quiera)!!!

¿Qué pasa con Correos?

Desde que su revolucionario cambio de imagen decidió quitar las bolitas de la corona Correos ya no es lo que era. Al menos en mi caso, dejadme que os cuente la última que me ha hecho:

La verdad es que compro muchas cosas en Aliexpress, generalmente porque no las encuentro en proveedores locales, otras veces porque el precio en estos proveedores es varias órdenes de magnitud más grande que en Aliexpress, siempre me fastidia tener que esperar, pero hasta el momento, siempre he elegido que me lo enviasen por correos – los de DHL ya me intentaron robar más de una vez con sus «tramitaciones aduaneras» innecesarias-. En este último pedido no fue diferente, lo hice para mi empresa y, como tal, aparece el nombre de la empresa como destinatario.

El pedido lo hice el 20 de Agosto y Aliexpress me va informando de su evolución, de hecho, estaba muy contento porque el día 28 ya estaba en Madrid tras pasar aduanas y demás… 8 días es muy buena marca para Aliexpress, así que me dispuse a esperar a que Correos llamase a mi puerta el día siguiente… Y no llegó.

A las 20:30 de la noche recibí un sms diciendome que no estaba en la oficina y que habían intentado entregar el paquete sin éxito y que lo volverían a intentar al día siguiente… Obviamente todo esto es un sinsentido. ¿Quien entrega un paquete a una empresa a las 20:30 de la noche? En fin, era jueves y quería tener el paquete para el fin de semana, así que esperé toda la mañana del viernes y el cartero no apareció, así que supuse que la sinrazón se volvía a repetir y me lo entregarían por la tarde. Cerré la oficina, me fui a comer y volví escopetado para esperar al cartero… Esperé hasta las 21:00 dentro de la oficina, y tampoco llegó. Bueno, supuse que habrían tenido algún problema en el reparto y tendría que esperar al lunes… Pero mi sorpresa vino al ir a ver el estado del envío en su aplicación:

Sin ninguna verguenza afirman que vinieron a las 19:37 y que yo no estaba ¡MENTIRA COCHINA! y que tendría que irlo a recoger el siguiente día hábil a la oficina (también comprobé que no habían dejado notificación en l buzón, así que 100% que por aquí no habían pasado).

Pero como yo ya estaba encabezonado, me decido a pasar el sábado por la mañana por la oficina de correos a ver qué había pasado… Después de esperar hasta las 9:30 me indican en la oficina que el reparto de ayer todavía no les ha llegado y no me pueden antender ¡¿?!

Espero mañana (lunes) ir a la oficina a media mañana a ver si, por azares del destino, puedo recoger mi paquete, pero ya habrían pasado 5 días más de los que debían haber pasado… ¡Que alguien me lo explique! ¿tan dificil es hacer que en la página de seguimiento te permitan decir que quieres que te entreguen el paquete por la mañana en lugar de por la tarde? ¿en qué cabeza cabe que si vas a una empresa que esta cerrada a una hora cuando vuelvas al día siguiente a la misma hora estará abierta?

Un poquito de sentido común, please.

ACTUALIZACIÓN 1: Esta semana me ha vuelto a pasar dos veces, el cartero dice que pasa a una hora y no es verdad (a las 12:30 es dificil que no haya nadie en la oficina), luego deja el papel del envío en el buzón al día siguiente, por lo que retrasa 3 días la recepción del paquete (teniendo en cuenta que vayamos a recogerlo ese mismo día y que no haya festivos por medio…) . El caso es que entregas de paquetes certificados NUNCA llegan a nuestra oficina y tenemos que ir a recogerlos aunque se haya pagado por que te los lleven… ¡Algo no funciona!