La tesorería y los abusones

Quizá debería poner por subtítulo “¿porqué todo el mundo se cree que pagar es opcional?“.

Imaginemos una supuesta situación… Yo, que soy un cliente cojonudo, me paso por una tienda de electrodomésticos, elijo la tele más cara de la tienda y decido que le voy a hacer el favor al tendero de llevármela a casa, aunque sea super-cara no pienso regatear… Le indico al vendedor que me la lleve a casa y hasta le indico la fecha y la hora a la que tendrán que pasarse a dejarla… ¿Tarjeta o efectivo? me pregunta el amable dependiente (quizá no recuerde que para esa suma de dinero ya no se puede pagar en efectivo, pero en fin…) y yo le digo: “Transferencia bancaria… a 45 días, solo pago a fin de mes, así que serán 55”.

Evidentemente no me dejarían salir de la tienda sin haber pagado, nadie acepta este tipo de pagos salvo que en lugar de una tele te hayan pedido un servicio profesional y en vez de ser un particular eres una empresa medianamente grande… No obstante, para seguir con el relato supongamos que hay confianza y el dueño de la tienda nos conoce y se arriesga a aceptar el pago, hace sus cuentas y por el margen que le deja este producto puede asumir los 55 días de retraso en el pago.

Llega el día 55 y el pago no aparece, el dueño de la tienda me pregunta y yo, como sorprendido, le digo… He tenido un problema al ordenar la transferencia, pero ya está arreglado…

¿cuando cobraré? nos pregunta el dueño de la tienda

Pues dentro de 30 días, claro, ya se ha pasado el día de pago de este mes…

¿Alguien se puede imaginar esta situación? Es más, alguien se imagina que el dueño de la tienda no amenace de muerte a toda mi familia si no le hago la transferencia en ese momento. ¡Qué día de pago, ni que día de pago!

El pobre hombre me ha pagado una tele y, encima, si me habla de malos modos siempre puedo amenazarle con devolverla ¡dos meses de tele gratis! Pero yo no soy así, sabemos que vas a cobrar… Pero cuándo ya es otro tema.

Pues esta situación es el pan nuestro de cada día de las pymes cuando hacemos trabajos o vendemos a las empresas medianamente grandes. En este país el tema de cumplir con los pagos en tiempo es algo opcional… Una pena que las nóminas de los trabajadores, el alquiler de la oficina, la luz, el agua, los consumibles y todo lo demás no se pueda pagar con la misma flexibilidad. Al final somos las pymes las que financiamos las grandes empresas.

Como pollo sin cabeza

Me encanta esta expresión, “como pollo sin cabeza”, siempre que la utilizo es para indicar que lo que se está haciendo se hace simplemente por mantenerse en movimiento, no con un objetivo claro (como el pollo decapitado de la expresión). A veces me siento que estoy en el mismo caso… Con cabeza pero corriendo de un lado a otro sin pararme a sacar todo el jugo de lo que hago.

Y digo esto por mi experiencia de esta semana, en la que he tenido un trancazo importante (lo sigo teniendo) que a ratos me hace estallar la cabeza, otros me parece que tengo otitis y la mayor parte me deja hecho polvo pero, aún así, se me han juntado tantas cosas que hacer y en tantos sitios que he tenido que aparcar toda precaución y seguir adelante “como pollo sin cabeza”.

LUNES

La congestión ya me atenaza, empiezo a toser como un condenado y la garganta me duele, pero no hay problema, tenemos que preparar todo para el startup-olé del día siguiente y nos vamos de compras por la tarde para complementar los materiales que, por suerte, ya habían llegado por la mañana, luego en casa, preparar la maleta y todo lo demás… Espero que no me dure demasiado el trancazo.

MARTES

No me levanto mejor que el día anterior, pero la adrenalina del viaje me permite moverme con soltura, primero a la oficina y, a media mañana, ya nos metemos en el coche rumbo a Salamanca… Se supone que no habría demasiado problema en llegar tarde, pero nos gusta cumplir con los horarios y prefiero llegar antes de las 14:00 que es la hora en la que deberían estar los stands preparados… Y así que lo hacemos, algo más de dos horas de viaje y 220 kilómetros después ya estamos listos para montar el chiringuito… Que no nos queda nada mál:


En cualquier caso, ya que era pronto nos reservamos un poco de tiempo para comer (hace un día expléndido y lo hacemos en una terraza cercana a la plaza mayor) y volvemos por la tarde donde nos quedamos atendiendo al poco público que pasa por allí (básicamente a los vecinos de expositor que son los únicos que están por la zona).

Mi resfriado parece que se ha estancado, quizá el buen tiempo haga que mejore, no se, la esperanza es lo último que se pierde y hay que acumular fuerzas para el día siguiente que, según todos los indicios, será el día grande de la feria y donde tendremos que darlo todo.

MIERCOLES

Definitivamente el resfriado ha empeorado, tras la ducha creo que me ha entrado agua en el oído drecho porque lo tengo parcialmente taponado… Me pongo a dar saltos a la pata coja y parece que no evoluciona… Quien sabe, igual es el resfriado que se está convirtiendo en otitis.

A las 8 de la mañana, después de tomar un frugal desayuno nos plantamos a las puertas de la capilla en la que tenemos nuestro stand… Y resulta que hay un control de seguridad montado “a la española”, solo hay una persona con la lista actualizada de quien puede entrar y quien no ¡¡EN UN MÓVIL!! y luego el control de seguridad posterior como si fuese un aeropuerto… Total media hora perdida esperando para entrar… Pero una vez que estoy dentro me doy cuenta que no tengo ni un mísero analgésico y que lo del oido me está doliendo cada vez más… Salir a comprarlo no es una opción, la cola de fuera ya ha tomado dimensiones bíblicas y volver a entrar puede costarme otra hora… En fin, a esperar.

La razón de toda esta seguridad era la visita que, a eso del medio día recibiríamos… El Rey y el presidente de Portugal (acompañados del ministro de exteriores) se pasaban para mostrar su apoyo a los emprendedores…

Menos mal que, en un momento en que vi que la cola de entrada había menguado salí a la farmacia más cercana a comprar algo para “doparme” mientras durase el sarao… Claro que el efecto tampoco es que me durase demasiado.

Por lo menos la mañana, una vez que la regia visita nos dejó, fue productiva, se pasaron más personas a las que presentamos nomorepass y conseguimos hablar con más gente que conocíamos o que nos querían conocer… Pero llegó el momento en que mi resfriado pudo más que yo y tuve que decidir volver al hotel, aunque fuese a descansar un rato, para recuperarme, en estas circunstancias era más sencillo hablar con un zombie que conmigo.

Y como Murphy es así, justo mientras estoy en el hotel empiezan a llegar personas con las que yo quería hablar… Total que solo pude estar poco más de media hora antes de tener que volver al stand. Menos mal que la comida se pudo hacer con el cocktail que nos había preparado la organización, no me veía con ganas de volver a buscar un restaurante.

Este día todavía tendría alguna sorpresa, antes de ir al concurso de pitch en el que estábamos todavía tuve tiempo de quedar encerrado en uno de los aseos, se rompió el mecanismo (me quedé con la maneta en la mano) y resulta que estaba en medio de los muros de medio metro del claustro y no había ni siqueira cobertura… En fin, que gracias a una señora de la limpieza que me oyó y al de mantenimiento que terminó por romper todo el cierre para que pudiese salir, que si no allí me quedaba.

A las 17:30 nos entrevistaron en una radio por internet para su podcast (vistodeotrolado) y a las 18:30 ya estabamos listos para la competición de pitch en la que estábamos englobados como fintech… En el interim nos perdimos una reunión que teníamos programada con Prosegur y que, debido a la maliiiiiiiisima app que disponía la organización pasaba 100% desapercibida. El caso es que dimos el pitch (que no ganamos) y a eso de las 8 de la noche, con un calor insoportable dentro del edificio, terminamos nuestra jornada maratoniana… Salvo mis virus que seguían activos a toda máquina.

Decidimos recoger los bártulos y aprovechamos para tomar algo en el networking cocktail que nos prepararon y vuelta al hotel, las fuerzas ya flaqueaban.

JUEVES

Si alguien creía que esto se había acabado, se equivocaba. Para el jueves teníamos previsto el mentor’s day de la fundación madri+d que me obligaba a estar en Madrid a las 16:30 de la tarde… Así que tuvimos el tiempo justo de recoger las cosas, desayunar, comprar el hornazo (esto es sagrado si vas a Salamanca), volverme a tomar un chute de analgésicos y vuelta al coche… Otros 220km y otras dos horas después en Alcorcón con el tiempo justo para ducharme, comer y deshacer la maleta… Y vuelta al metro.


Soporté lo mejor que pude la falta de aire acondicionado de la sala (se que no es culpa de la fundación y ya se disculparon por ello), hice la presentación y vi las de mis otros once compañeros… Menos mal que la garganta ha soportado el tirón aunque esté medio sordo de un oído por la congestión.

VIERNES

Hoy estoy escribiendo este post porque temo que no pueda hacerlo más tarde, pero tengo que preparme para otro viaje, esta vez a Torrelavega para participar en el 1er certamen abierto de emprendimiento. Esta vez es el doble de kilómetros y, por suerte, no me va a tocar ir solo y perder todo el fin de semana, persiguiendo, como pollo sin cabeza, quien sabe qué… Eso si, prometo que a mi vuelta voy a cuidarme más, eliminar los virus en cuanto pueda y volver a calzarme la cabeza antes de empezar a correr de aquí para allá.

Seguiremos informando…

La experiencia de cliente… Malos y buenos ejemplos: Apple y Banco Santander

Como mi máxima es siempre aprender algo aunque sea de situaciones ridículas, hoy he decidido tomarme mi nefasta experiencia en la tienda apple de xanadu como una lección de lo que no se debe hacer con un cliente y compararlo, sin que sirva de precedente, con otra buena experiencia de la semana anterior, la que tuvo el banco de Santander con una reclamación sobre su app de wallet. La otra opción era iniciar un flame contra apple o desahogarme escribiendo lo primero que se me pase por la mente y creo, firmemente, que ninguna de las dos cosas habrían ayudado a nadie.

Apple solo piensa en el dinero y, en lugar de mimar al cliente, le hace creer que es un privilegio para él que se le permita tener un dispositivo de su marca. Tanto es así que, a pesar de los precios prohibitivos y los exageradamente inconmensurables márgenes de la compañía hay gente que daría su brazo derecho por tener lo último y más caro. La verdad es que han creado una imagen de marca más parecida a los perfumes caros que a las novedades tecnológicas. No importa que los dispositivos sean técnicamente inferiores o que sus componentes no añadan nada al mercado actual, tiene una manzana detrás y eso ya nos da “caché” para presumir ante los demás y dejar claro el tipo de personas que somos (cada cual que se lo tome como quiera).

El caso es que, si como a mi, se te estropea el chip de video de tu carísimo portatil te cobran 700 Euros por cambiarte toda la placa, a condición de que ellos se queden con la vieja (en caso contrario te cobran 1500 Euros que es más del valor de segunda mano del portatil). ¿Para qué? Evidentemente para sacar otro chip del armario (no más de 30 euros) y meterlo en mi placa, con lo que consiguen otros 700 euros de beneficio con el próximo pringao al que se le estropee. La otra opción, si necesitas un mac, como es mi caso para desarrollar, empieza en 2000 Euros.

Pero, si lo que es peor, compras un iphone 6 de segunda mano, al que el antiguo dueño, incapaz de pagar los 89 Euros que pedían por una batería nueva y ante la mierda de batería que equipaban estos equipos, decide cambiarsela por otra, y tu, inocente, decides ir a la tienda apple para que te cambien la batería por una nueva (sin saber que tenía batería no-oficial) entonces llegarán en la tienda y te harán un corte de mangas

“Servicio denegado” por motivos de seguridad, sus técnicos, que solo trabajan con cosas que han sido compradas a apple, parece ser, se niegan a hacer el cambio (menos mal que no dejé la funda puesta o no habrían podído ni abrir el aparato sin tocar un elemento impuro). Eso si, me han hecho perder una mañanas completa yendo a diagnosticar, esperando tres semanas hasta que han tenido baterías y luego otras cuatro horas desde que dejas el aparato y salen a decirte que te vayas por donde has venido… Una experiencia de usuario “deliciosa” y que le recomiendo a cualquiera. No obstante ya que los problemas son de “seguridad” del personal de apple me ofrezco a comprar la batería y a instalarla yo mismo (solo soy ingeniero con 20 años de experiencia) y la respuesta es igual de gratificante: NO solo se las vendemos a distribuidores oficiales… Cosa que no tiene ningún sentido para aparatos que ya están fuera de garantía y sobre los que apple no tiene ninguna responsabilidad si funcionan bien o mal… Pero así se aseguran de que ellos tienen el control de las piezas y ellos deciden qué clientes tienen derecho a tener sus aparatos y cuales no.

En fin, que sigo teniendo que usar apple porque hay miriadas de snobs que siguen creyendo que porque les cobren 1000 euros van con un pepino en el bolsillo y tengo que desarrollar software para ellos, pero como cliente voluntario Apple ya me ha perdido.

En el otro extremo tenemos al Banco Santander, al que, tras dejar una opinión negativa de la app wallet al no poder pagar en un terminal con ella, se puso en contacto conmigo varias veces, tuve a un operador ayudándome a reinstalar y configurar la app para que todo estuviese correcto y, finalmente, hizo seguimiento de mi caso…Que todavía no se ha arreglado, pero en el fondo creo que se trata de un problema de actualización del sistema del teléfono y que tampoco pueden hacer gran cosa. Lo que si me han demostrado es que se preocupan por su cliente (aunque sea un cliente avanzado como yo, que da más problemas que beneficios) y me han ganado como usuario de sus apps.

Unas diferencias abismales, algo que aprender.

Jazztel te miente

Me está hirviendo la sangre, la verdad, hacía tiempo que no me sentía tan maltratado como cliente, ni tan estafado como persona. El responsable: Jazztel.

Mi empresa ha tenido durante ya casi diez años a ONO como proveedor de teléfono e internet, somos una pyme y no tenemos grandes necesidades, solo queremos una conexión estable y una IP fija. Eso es así porque para acceder a algunos clientes tenemos que pasar por firewalls que son un poco especiales con los desconocidos… Tras la adquisición de ONO por Vodafone también cambié los móviles (parte de ellos) a Vodafone, aunque fueron incapaces de ponerme en el mismo contrato todos los servicios.. Y eso molesta.

Cuando Jazztel me llamó directamente al teléfono de ONO para hacerme una oferta, lo único que pregunté es: ¿puedo tener IP fija? y el comercial me dijo si, claro que si. Yo, que ya había oído que Jazztel fibra no ofrecía ese servicio volví a preguntar, ¿pero seguro? y el comercial me puso en espera mientras hablaba con su supervisor que, esta vez con más rotundidad me confirmó que “si, claro, para las empresas si que damos ese servicio“. Dado que lo que me ofrecian unía los móviles, el teléfono e internet en la misma oferta y salía mucho más barato que lo que tenía con Vodafone/ONO pues piqué… Y dije que si, me pasaron con un tercer operador que me leyó las condiciones, y me dijo, con toda algarabía que la IP fija estaba incluida y era gratuíta para empresas. Dado que estaba todo ok, confirmé, me enviaron un sms larguísimo con un enlace a otra página más larga todavía con todas las condiciones que yo, como todo el mundo, se limitó a confirmar (supuse que sería lo mismo que me acababa de leer el operador)… Al día siguiente me llaman para fijar la hora en la que se pasará el instalador y, efectivamente, el día posterior, se nos presenta el instalador en la oficina y, no sin problemas, nos deja instalada la fibra (antes de salir pitando que ya se le había hecho tarde).

Verificamos la velocidad, probamos que podemos hacer llamadas (aunque todavía no recibirlas, entiendo que por cosas de la portabilidad) pero vemos que la IP que tenemos asignada es de un rango dinámico de jazztel… ¿Qué pasó con la IP fija? Y aquí empieza el calvario de lo que denominaré la “Experiencia Jazztel”. Llamo al teléfono de atención y me desvia al servicio técnico de empresas (porque llamaba desde el mismo teléfono y les proporcioné el CIF), donde el buen señor (ánimo Jesús) me indica que ellos no pueden cambiarme la IP, que me redirije al departamento comercial para que me lo arreglen… Y me desvió a otra persona a la que tuve que volverle a contar todo, que me redirigió a otra que tampoco sabía nada y a la que tuve que volver a contárselo y luego a otra que, tras escuchar mi explicación terminó por colgarme el teléfono… En total habré hablado con 9 o 10 personas distintas de las más variadas nacionalidades y cada cual con su “yo no puedo ayudarle, le paso con…” o “esto no es de empresas, llame a …” o “no me figura que tenga el paquete de empresa, llame a…” Aquí os dejo el registro de llamadas (solo las del fijo, desde el móvil también llamé un par de veces):

Más de una hora y pico perdida… Para, finalmente, toparme que ya eran más de las 18:00 y ya no dan atención comercial (que, se supone, son los que tienen que arreglar el problema)… Con la boca seca de dar tantas explicaciones y cabreado por que ya no me atendían me fui a twitter a ver si allí había alguien que atendiese… Y si, alguien había… Que me indica que me lea lo que me mandaron por SMS a ver si pone algo de IP fija… Lo leo atentamente (más tiempo perdido) y veo que no, que no aparece por ninguna parte, así que, a no ser que hayan grabado las conversaciones con los comerciales que me convencieron para cambiar no tengo pruebas para demostrar que me vendieron una cosa y luego me han enchufado otra… ¿Me mintieron? PUES SI!

¿Qué opciones tengo ahora? Según el testamento ese de condiciones pone que si desisto de la compra tengo que pagar 260 Euros (no se como cuanto de legal es esto) y además un año de permanencia con 110 Euros de penalización (no se si por movil o por contrato)… y dado como está su sistema comercial veo dificil que puedan ponerme IP fija aunque quiera pagarla y aunque fuese esa la única condición que puse para poder cambiarme… Así que, ya lo he aprendido, voy a empezar a grabar yo también a los comerciales para poder tener alguna prueba de que son unos sinvergüenzas que te venden una cosa y luego te dan otra (o unos inútiles que no saben lo que venden)…

Jodido estoy!

ACTUALIZACIÓN (8/03/2018): Jazztel me confirma que son unos estafadores y que me vendieron lo que no me pueden dar:

¿El emprendedor nace o se hace?

Esta es una de las preguntas que se plantearon en uno de los talleres de la aceleradora en la que estamos con nomorepass, la verdad es que la respuesta no es única, sino que varía en función del emprendedor, había quien estaba allí obligado, quien tuvo un tardío despertar o quien, como yo, sentía la llamada desde pequeño.

Al principio me pareció una pregunta tonta, incluso trampa, para obtener una respuesta “políticamente correcta” sobre el equilibrio entre los genes y la educación, pero a mi me sirvió para darme cuenta que, realmente, ahora estoy haciendo lo que siempre había querido hacer. Recordé que mi heroe de pequeño era el tio Gilito, el tío rico de los sobrinos de Donald y cuyas aventuras yo seguía avidamente en mis tiempos mozos leyendo tebeos “Don Miki.

Quizá lo que me atrajo al principio fue el hecho de estar “forrado”, pero recordando esta época lo que me atraía de este personaje no era el mucho o poco dinero que pudiese tener, ni sus problemas con los golfos apandadores, sino que todo lo que tenía lo había conseguido por sí mismo. Le costaba una enormidad gastar la más mínima cantidad de su inmensa fortuna y estaba siempre ocupado haciendo negocios, pero a mi me gustaba por que había ganado todo ese dinero por sus propios medios, siguiendo su pasión y siendo libre allí donde iba.

Si, quizá ese no era el personaje más popular de los de Disney, pero, oye, para mi lo era. No puedo releer las historias de mi infancia porque, como tantas otras cosas, desaparecieron de mi casa por arte de magia (o de limpieza, como diría mi madre).

Haciendo memoria, recuerdo que cuando me asaltó la fiebre por la informática, de la que todavía no me he librado, una de las primeras cosas “raras” que hice con mi CPC464 es crear un “banco” donde permitía a mis hermanas depositar su dinero y tener su propia cuenta bancaria… Creo que ya apuntaba maneras. También recuerdo que, al poco de cumplir los 18 años, impulsado por la misma fiebre emprendedora de mi ídolo de papel, creí necesario informarme de lo que se necesitaba para crear una empresa, todavía no sabía de qué, y mandé una consulta por correo a un organismo pùblico (no recuerdo cual) y de la que, para mi sorpresa, recibí respuesta en forma de un documento larguísimo con todas las opciones y trámites que tendría que realizar para crear una empresa… De hecho ya tenía hasta el nombre: “Illusion”. Pero como no tenía modelo de negocio y los trámites eran largos, tediosos y costosos ahí terminó mi primera etapa de emprendedor en ciernes.

Aunque cada vez me fuí imbuyendo más y más del espíritu de la informática, nunca abandoné mis tendencias emprendedoras. Admiraba y admiro a los grandes de la informática tanto por su destreza técnica como por la forma en que pudieron crear algo grande (yo siempre digo que quiero ser Wozniak en vez de Jobs, pero también reconozco que Bill Gates creó algo de la nada e hizo más por popularizar los ordenadores que cualquier otra persona). La vida, sin embargo, nos obliga a seguir caminos predeterminados. En el 96, cuando salí de la facultad no se me pasaba por la cabeza montar nada por mi cuenta, y fueron las circunstancias las que me obligaron años más tarde a montar mi primera empresa. Soy el único emprendedor de mis amigos de facultad, y probablemente, sea el que menos dinero gana y más tiempo dedica a su trabajo pero, oye, sarna con gusto no pica.

En fin, este no es un post para recomendaros que seais emprendedores, quizá lo que quería recordar es que para ser emprendedor hay que tener una vocación muy especial. Que no todo el mundo está preparado para los sacrificios y el alto coste personal que vas a tener que afrontar ante tu familia y amigos. Que muchas veces vas a querer tirar la toalla, rendirte ante las circunstancias y entregarte a un empleo estable, con jefe despótico y recompensas poco habituales, donde no se te pague por opinar y la proactividad te la tengas que dejar en casa. Y, finalmente, que sin el apoyo de tu pareja o hijos vas a estar muy jodido, así que piénsatelo muy bien antes de emprender un camino que puede que no te lleve a ninguna parte y que hará que propios y extraños te miren mal. Lo mio ya no tiene remedio.