Como DELL perdió una venta por pura desidia

DELL es una empresa que tiene una larga y exitosa historia con la venta directa, y cuando digo directa, digo por internet. De hecho DELL es pionero vendiendo por este canal desde 1996… Y, digo yo, algo deberían haber aprendido… Pues igual es que el negocio les está yendo mal o que lo de la transformación digital es cosa de otros pero están haciendo cosas muy, muy mal. Como muestra mi “intento” de compra de un Portatil.

El caso es que el jueves por la tarde me decido a comprar el equipo, me lo dan con Ubuntu preinstalado y tiene 120 Euros de descuento, todo ventajas… Pero, espera, lo he visto en la sección de particulares, igual debería ir por empresa ya que lo compro para BiblioEteca… Intento entrar en la web para empresas, me pide un usuario que, sorpresa, es el mismo que he usado para entrar en la otra sección, bueno, pues adelante, no debería ser así, pero entro… Segunda sorpresa, el precio no coincide, o, mejor dicho, no hay descuentos que aplicar. Como empresa no parece que tenga derecho a esas promociones, así que, vuelta a la otra página y a cambiar los datos para que aparezca el cif de la empresa en la compra.

Tras todo este toma y daca de cambios de datos termino en la famosa pantalla de “a pagar…”, bueno, no hay problema, tengo tarjetas de crédito y de débito… Pongo los datos de la primera y oooops! se cierra la ventana en la que tengo que poner el código que se me envía por sms… Repito la operación 3 veces, tres códigos que recibo en mi teléfono y tres veces que se cierra la pantalla… Probamos otra vez con otra tarjeta (uno nunca sabe) y me vuelve a pasar lo mismo… Como supongo que esto ya no tiene arreglo elijo otro medio de pago (Paypal) donde meto los datos de la tarjeta que no coló la primera vez (esta vez no se queja) y, aparentemente hago el pedido.

Me llega un correo de Paypal y otro de dell diciendo que todo está en marcha… Y me voy a la cama.

Mi siguiente sorpresa viene al día siguiente… ING (El emisor de la tarjeta que puse en paypal) ha denegado el pago y, en lugar de recibir alguna comunicación por parte de paypal y/o dell solo he recibido el aviso del banco (en su app, ni siquiera un sms) y nada más… Entro en paypal y, efectivamente, me indica que el pago no se ha realizado y que la transacción está cancelada. ¿Intentará DELL volver a cobrar o me cancelará el pedido? Decido esperar..

Pero mi paciencia es limitada y a medio día (hacía ya más de 18 horas del pedido) al no recibir ninguna comunicación decido poner una incidencia (o intentarlo) en la web de dell… Cual es mi sorpresa cuando solo me dejan comunicarme con ellos si ya tengo un número de pedido… Y resulta que yo solo tengo un “recibo” que todavía no es pedido. Así que, via internet, imposible comunicar con ellos… Bueno, busquemos un teléfono… Dicho y hecho, encuentro unos teléfonos de atención (todos unos carísimos 902) y me dispongo a llamar a uno de ellos.

La espera no es demasiada (teniendo en cuenta lo que he llegado a esperar llamando al servicio técnico de alguna telco) y me atiende un operador con acento extraño, pero que se comunica bastante bien. Me dice que mi pedido (18 horas después) todavía no se le ha asignado a nadie, pero que en cuanto se le asigne se pondrán en comunicación conmigo y me indicarán como hacer una transferencia, que no me preocupe que los pedidos no se cancelan por falta de pago hasta los 14 días… ¿Me respetarán el descuento? pregunto y me asegura el hombre que si, que por supuesto.

Me relajo y dejo que el fin de semana cumpla con su deber… De hecho me olvido del tema hasta que el lunes ya en la oficina recibo una llamada de dell, es el mismo operador (todo un detalle) que me indica que si que me han cancelado el pedido (si, ese que no se podía cancelar) que no pueden cambiar la forma de pago y que vuelva a hacer el pedido. Le digo que la oferta ya no está vigente y él me responde que tendré que hacer el pedido, que él no puede saber todas las ofertas que tienen. ¿¿¡¡!!??

En fin, no se si me compraré ese portatil u otro, pero DELL ya ha caído a lo mas bajo en mi ranking de las tiendas en las que no comprar nunca.

 

La tesorería y los abusones

Quizá debería poner por subtítulo “¿porqué todo el mundo se cree que pagar es opcional?“.

Imaginemos una supuesta situación… Yo, que soy un cliente cojonudo, me paso por una tienda de electrodomésticos, elijo la tele más cara de la tienda y decido que le voy a hacer el favor al tendero de llevármela a casa, aunque sea super-cara no pienso regatear… Le indico al vendedor que me la lleve a casa y hasta le indico la fecha y la hora a la que tendrán que pasarse a dejarla… ¿Tarjeta o efectivo? me pregunta el amable dependiente (quizá no recuerde que para esa suma de dinero ya no se puede pagar en efectivo, pero en fin…) y yo le digo: “Transferencia bancaria… a 45 días, solo pago a fin de mes, así que serán 55”.

Evidentemente no me dejarían salir de la tienda sin haber pagado, nadie acepta este tipo de pagos salvo que en lugar de una tele te hayan pedido un servicio profesional y en vez de ser un particular eres una empresa medianamente grande… No obstante, para seguir con el relato supongamos que hay confianza y el dueño de la tienda nos conoce y se arriesga a aceptar el pago, hace sus cuentas y por el margen que le deja este producto puede asumir los 55 días de retraso en el pago.

Llega el día 55 y el pago no aparece, el dueño de la tienda me pregunta y yo, como sorprendido, le digo… He tenido un problema al ordenar la transferencia, pero ya está arreglado…

¿cuando cobraré? nos pregunta el dueño de la tienda

Pues dentro de 30 días, claro, ya se ha pasado el día de pago de este mes…

¿Alguien se puede imaginar esta situación? Es más, alguien se imagina que el dueño de la tienda no amenace de muerte a toda mi familia si no le hago la transferencia en ese momento. ¡Qué día de pago, ni que día de pago!

El pobre hombre me ha pagado una tele y, encima, si me habla de malos modos siempre puedo amenazarle con devolverla ¡dos meses de tele gratis! Pero yo no soy así, sabemos que vas a cobrar… Pero cuándo ya es otro tema.

Pues esta situación es el pan nuestro de cada día de las pymes cuando hacemos trabajos o vendemos a las empresas medianamente grandes. En este país el tema de cumplir con los pagos en tiempo es algo opcional… Una pena que las nóminas de los trabajadores, el alquiler de la oficina, la luz, el agua, los consumibles y todo lo demás no se pueda pagar con la misma flexibilidad. Al final somos las pymes las que financiamos las grandes empresas.

El síndrome de estocolmo

Últimamente he escuchado en más de una ocasión el término “el sindrome de estocolmo” que hacía tiempo que no oía… Pero lo he visto en una serie en la tele y, además, lo estoy viendo en los comentarios en las redes sociales al hilo de la moción de censura… ¿Y eso como es? Te preguntarás, pues porque no hay otra explicación, los votantes del PP sufren el sindrome de estocolmo.

Veamos su definición:

síndrome de Estocolmo
Trastorno psicólogico temporal que aparece en la persona que ha sido secuestrada y que consiste en mostrarse comprensivo y benevolente con la conducta de los secuestradores e identificarse progresivamente con sus ideas, ya sea durante el secuestro o tras ser liberada.

 

¿Os suena a algo?

Pues a mi sí, es la única explicación que encuentro a que gente que considero normal, o incluso inteligente, se comporte como si desalojar a M. Rajoy de la presidencia abriese las puertas del infierno. Ellos, que han estado secuestrados por los ladrones, que les han robado la educación, la sanidad y hasta el buen juicio. Ellos, que han tragado con ruedas de molino, como los hilillos del prestige, con casos aislados, con las personas esas de que habla, o con la soberbia y la mala educación de ciertos representantes, ya sea políticos o de la escoria mediática que les acompaña. Ellos, que debían sentirse aliviados, que ahora podrán refundar el partido, si así lo desean, que podrán limpiar de corrupción y fascismo su partido desde sus bases, se muestran más que comprensivos y “cariñosos” con sus líderes… Solo puede ser porque estén presos del síndrome de Estocolmo… Si no no me lo explico.