Más 3D: Calibración, esa palabra

Como ya os comenté en la entrada anterior: Entrando al mundo 3D a lo barato, ahora que dispongo del hardware necesario para imprimir en 3D lo lógico es que quiera imprimir algo. Es lo normal.

No obstante la tecnología actual, al menos la barata, no está preparada para usuarios normales, necesita de experimentados, atrevidos e incansables frikis que estén dispuestos a dejarse horas y horas hasta que esto empiece a funcionar. Una vez montada la impresora y comprobado que todos los cables estaban bien (probando a mover a izquierda y derecha, arriba y abajo, delante y detrás, etc.) lo que me pide el cuerpo es intentar imprimir algo.

Pero, ¡quietos ahí! no es tan sencillo como meter el filamento en el extrusor (¿se me nota ya el uso de la jerga 3d??) e instalar el programa en el ordenador (El Repetier-Host, por cierto, un trabajo excelente), primero hay que calibrarla.

¿Y qué significa calibrar una impresora 3D? Pues básicamente has de conseguir que el eje Z esté paralelo a la cama (debería estarlo con el suelo también, pero ya no puedes contar con que el suelo esté a nivel y la mesa ya ni lo esperamos) y que el cabezal de extrusión (el hotend en este caso) esté a la distancia adecuada de la cama en el momento de empezar a imprimir, porque una primera capa bien hecha es fundamental para que el resto de la pieza se construya adecuadamente.

Lo básico de como calibrar una prusa se puede ver en este video presentado por esta simpática moza:

Aunque no es mi misma impresora, lo básico si que coincide… Aunque no veas lo complicado que es conseguir que el cabezal esté a 0,2 mm de la cama en todos los puntos a la vez.

Después de intentar calibrar varias veces con el truquito de la hoja de papel, moviendo los tornillitos de la cama, moviendo el tornillo de ajuste Z e intentando intuir lo que era la distancia correcta me decido a imprimir de una vez…

El resultado: el esperado. La primera capa no se pega a la cama porque está demasiado cerca, demasiado lejos, porque el extrusor no está a la temperatura, porque el filamento no está bien metido… En fins! Una tarde muy entretenida, aunque finalmente conseguí algún sólido (que parecía más bien las columnas salomónicas del altar de la basílica de San Pedro) no fue hasta unas horas más tarde en las que conseguí algo que, por fin, se podía decir estaba correctamente impreso… Y fue esto (si, un poco friki si que soy):
IMG_20150818_194650Hasta aquí parece fácil y que hemos llegado a un final feliz, ¿no? Pues no… Os seguiré contando.

De nóminas y facturas

Hoy tengo que intercalar un post de “lloriqueo”… Id sacando la “buambulancia”, que empiezo.

Masthead-415x191-bills-paidIgual es una manía mía, pero tengo la mala costumbre de pagar por los trabajos que me hacen, o incluso los que no me hacen, puntualmente siempre que no tenga ningún problema que me lo impida por fuerza mayor. No es que sea un buen pagador, es que las deudas que se pueden pagar, hay que pagarlas… Y mucho más si es por trabajo que ya te han hecho.

Esa costumbre, sin embargo, no está muy arraigada en nuestro país (no puedo hablar de las costumbres de otros), donde el más listo no es el que más sabe, sino el que es capaz de engañar durante más tiempo.

El caso es que siempre hay clientes “listillos” a los que has de recordarles periódicamente que tienen que pagar una factura. A veces es poca cantidad y solo con el aviso es suficiente (y tampoco nos importa esperar), a veces son cantidades importantes y la falta de ese ingreso nos causa serios problemas financieros, y el aviso parece que es como el suave viento de primavera: se nota pero no molesta… Llegados a la situación en la que tenemos varias facturas impagadas de varios clientes por trabajos que ya se han hecho y se han entregado, ¿qué se puede hacer?

Pues la verdad, no lo se, a mi algún cliente me han llegado a echar broncas monumentales por recordar que lo de pagar a los proveedores no es un favor, sino una obligación, y que el tiempo pasa (si, el tiempo relativístico para pagar facturas es un invento muy nuestro, pero no existe). Claro, que el cliente/patrón que actúa así denota que no tiene el más mínimo interés en lo que le estás proporcionando. Eso, o que es una mala persona, que tiene algún problema que no nos quiere contar, o que, simplemente, está estirando los plazos para ver hasta donde eres capaz de llegar.

Callarse tampoco es una opción, siempre alguno de los listillos que ha dejado por meses sin pagar la factura te puede decir que “se me ha traspapelado, ¿porqué no me has dicho nada?” o espera a que se lo recuerdes para decirte lo mal que lo tienen y darte un nuevo plazo de pago… grrrrr.

Hay también un leve tufo sádico en algunos que disfrutan viéndote sudar la gota gorda para conseguir que te ingresen un dinero que ya te has ganado, dándole más valor a la parte que menos tendría que tener, el pagar efectivamente la factura. Pero es que no todo el mundo es masoquista y hay muchos que necesitan ese dinero para algo más que gastárselo en putas y alcohol…

En resumen: si eres de los que no pagan las facturas a tiempo, tu sabrás porqué lo haces, pero está muy feo. ¡Y lo sabes!

Y si, encima, esa factura corresponde a un trabajo de un autónomo (que sale mucho más barato que ponerle una nómina) que ha ido todos los días a tu centro de trabajo y esperaba cobrar la factura próxima a cuando cobran el resto de los trabajadores con los que comparte mesa, que sepas que está más feo todavía.

Entrando al mundo 3D a lo barato…

Hace tiempo que sigo la tecnología de impresión 3D y siempre he deseado tener una de esas maquinas que permiten “hacer sólidos los sueños”, se han oído tantas cosas de gente que se creaba cosas utilísimas con sus impresoras 3D que un gusanillo voraz anidó en mi mente y me repetía “quiero una”, “quiero una”… Pero el precio era demasiado caro para mi (y más en las circunstancias actuales). Pero, mira tu por donde, visitando una página de ecommerce china (aliexpress) me encuentro que ofrecen un kit para montarte una impresora 3D por menos de 300 Euros. ¿Será verdad?

Dicho y hecho, me envalentono y decido hacer el pedido, total, siempre he querido poder hacer prototipos para los aparatos que me invento… Y esta podría ser la oportunidad para ello. Hago el pedido un día 2 de Agosto y espero pacientemente… Dos semanas después una llamada desde la aduana me indica que ya está aquí el paquete y que ¡tengo que pagar 70 Euros de aranceles e impuestos!.. Umm, aún así queda mejor de precio que otros kits que venden aquí… Pago y recibo esto:

IMG_20150813_180211No parece demasiado, así que después de comer me voy a la oficina (es allí donde hice mandar el paquete) y me dispongo a hacer el montaje… Previamente me había informado en un par de vídeos de youtube (este y este) que me sirvieron bastante para hacerme una idea del montaje. Así que me pongo a desembalar y me encuentro esto:

IMG_20150813_183234Amén de la fuente de alimentación, la placa de control y el marco principal que no salen en la foto… Uff! me espera una larga tarde de trabajo.

Siete horas después (a eso de la una de la noche) ya he conseguido montarla completamente. La verdad es que es mucho más instructivo el vídeo que incluye el fabricante que los vídeos de youtube, salvo en la parte de conectar los cables que viene escondida en un archivo adicional (que encontré después de haber terminado el montaje). El caso es que queda así:

IMG_20150814_005029¡Vaya! parece que está cogida con pinzas… Pero bueno, lo importante es que funcione. Esa misma noche me atrevo a enchufarla y a probar a mover los ejes… ¡Y funciona! Vale ya tenemos impresora… ¿y ahora qué? Bueno, he perdido (si, perdido) como un mes intentando hacerla funcionar correctamente… En próximos post lo iré contando con más calma… Por ahora a disfrutar de la imagen de siete horas de trabajo.

Por cierto, el modelo exacto es una “Sunhokey Prusa i3 – modelo 2015” (os dejo el enlace a donde la compré yo).

Los errores SI se pagan

Tengo un jefe que dice que su empresa no paga errores y que las tareas dedicadas a depurar y corregir errores deben hacerse en el tiempo libre.

human-error-in-finance-640x324A mi, que no soy muy dado a cometer errores y que tampoco dispongo de mucho tiempo libre eso me parece simplemente una barbaridad, y no solo porque estemos hablando de ingeniería del software, sino porque estamos hablando, en general, de trabajo hecho por humanos. Es completamente imposible asegurar que el 100% de un trabajo realizado por un ser humano está exento de errores, enmiendas u omisiones. Decir que solo se paga por el trabajo “perfecto” es como decir que te están pagando solo una fracción del tiempo que dedicas. Y eso, simplemente, es explotación.

Según Frederik P. Brooks, Jr. El autor, entre otros, del conocidísimo libro “The mythical Man-month” y autoridad donde las haya en el campo de la ingeniería del sofware, el 50% del tiempo total de un proyecto software debe dedicarse a pruebas, depuración y corrección de errores. ¡Un 50%! más tiempo que el dedicado a programar o a cualquier actividad de gestión. ¿Eso significa que si se hubiese aplicado la política de “yo no pago errores” el software habría salido por la mitad de precio? No, significa que los errores en el software son inevitables y que el buen software no es el que se construye sin cometer errores sino el que se hace teniendo siempre presente que los errores están ahí y hay que corregirlos antes de sacar nada al mercado.

Escudarse en la excusa de que un programador experimentado es el que no comete errores, es una falacia completa. El programador experimentado es aquel que ya ha cometido más errores y, por tanto, tiende a no volver a cometerlos o, al menos, a reconocer los errores cuando los encuentra más rápidamente que otro programador que no ha tenido esa experiencia. Además, muchos “errores” no son más que malas interpretaciones de requisitos o malas integraciones de sistemas distintos que no se habrían podido evitar sin cambiar las políticas de comunicación de la empresa (¿alguien recuerda el pufo de las distintas unidades de medida en la Mars Climate?).

Por más controles que se pongan, por mejores herramientas que se utilicen, por más que estemos concentrados en lo que hacemos el 100%, es imposible evitar la introducción de errores en el código que se produce. Las tareas de pruebas y depuración son muy importantes y determinantes a la hora de medir la calidad del resultado final. Intentar no pagar por esas horas es como invitar a alguien a comer y decir que los entremeses y el postre lo tiene que pagar él. ¿Qué invitación es esa?

Espero que vosotros no os encontréis esta situación que, por otra parte, no debería darse entre gestores formados y experimentados en el campo de la ingeniería del software. Hora que trabajas, hora que se paga. Si eres malo en lo que haces te pagarán menos por cada hora y terminarás en la calle, pero si eres bueno, igualmente cometerás errores (y los corregirás) en horas pagadas acorde a tus habilidades. El resto son milongas.

No sabemos lo que significa democracia

B796UFhIcAAzHKhPues si, lo lamento profundamente, pero esta es mi conclusión después de los resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas. No por los resultados en sí, que aunque decepcionantes por lo templado del castigo a los corruptos que nos gobiernan, sino por las reacciones de personas que, anteriormente, yo creí razonables y que me han decepcionado sobremanera.
No voy a decir nombres, si alguno lee esto ya se verá representado, pero si que voy a explicar qué es lo que no me entra en la cabeza de esta sociedad nuestra.

La Hipocresía de estos votantes que, a pesar de tener que reconocer todos los males a los que nos han abocado el Partido Popular, con los episodios más escandalosos de toda la democracia en cuanto a corrupción, financiación ilegal, amiguismo y prevaricación, son incapaces de dejar de votarles porque “¡la que nos espera con los rojos!” o equiparar miles de millones de euros desviados para fines partidistas, injusticias profundas y prepotencia chulesca con comentarios de mal gusto en twitter. Cualquier cosa vale para justificar el error de haber votado a un partido que está podrido. Esto es pura y llanamente hipocresía.

El cainismo de la izquierda patria, que es incapaz de organizarse sin entrar en discusiones futiles y estúpidas. Que frena toda iniciativa que no parte de ellos mismos y que desde su superioridad moral (si, los ideales son lo que tienen) se ven incapaces de combatir a la derecha ruin y pragmática que es capaz de mentir repetidamente para defender a los suyos sin despeinarse y sin sentir ningún rubor. Señores, no hace falta ser perfecto (nadie lo es) para gestionar de manera honrada los bienes comunes y, a veces, es mejor reconocer un fallo que hacer sangre por cosas que no serían ni siquiera anécdotas en otros partidos.

El descaro con el que los políticos hacen uso de los votos que les han concedido sin pensar siquiera en los votantes. Ciudadanos ha pactado con todos los posibles grupos que se han cruzado en su camino, a veces con condiciones, a veces sin ellas, pero en cualquier caso ha demostrado (y en Alcorcón es un caso sangrante) que eso del cambio era solo una consigna y que, si bien no son marca blanca del PP, si que han conseguido que todos sus votantes se pregunten, ¿porqué? y, si no retoman una línea argumental coherente en los próximos días, se convertirán en el próximo UPyD.

El miedo con el que los ciudadanos afrontan sus responsabilidades. Personas adultas que todavía no han reconocido que el gobierno debe representar al pueblo y trabajar para él y prefieren que les guíen como becerros. Gente que se preocupa por lo que pensarán los inversores extranjeros de China o Arabia Saudí en lugar de preguntarse por las ejecuciones que estos estados cometen a millares entre sus ciudadanos. Gente que protesta por el aumento de intereses de la deuda soberana por la llegada de nuevos gobiernos en lugar de preocuparse por los cientos de miles de millones que se han usado de esa deuda para pagar empresas amigas de los gobiernos “modernos” que, como leí en una incalificable columna de un “opinador” profesional son aquellos que tienen el bipartidismo como forma política (¡¡!!)…

Me consuela ver la ilusión con la que en sitios concretos, personas concretas (como Manuela Carmena en Madrid) han asumido el reto de limpiar y enderezar la vida política y la gestión pública. Quizá no quede en nada, pero igual es que España no se merece una democracia.