Se acabaron los problemas con los TPV

imagen 2Si recordáis un post anterior mío en el que me quejaba de la lentitud en la que poder conseguir un TPV (y eso que era virtual) ahora me ha llegado información sobre una nueva manera de hacer cobros desde el móvil olvidándose de todas las dificultades inherentes a lo que hasta ahora conocemos. Es más, nos libramos hasta de la necesidad de hablar con un banco para pedirle que nos permita usar su TPV.

La solución se llama payleven y con una solución bastante sencilla y flexible nos promete poder olvidarnos de una vez de los antiguos TPVs y de las negociaciones con los bancos.

El aparato que puede leer las tarjetas, que espero probar dentro de poco, se conecta via bluetooth con nuestro smartphone en el que se debe haber instalado la app que controla los pagos.

Las condiciones son muy buenas si el volumen de cobros que haces es irregular, ya que no tiene ningún coste por inactividad (odio que los bancos me cobren por NO darme un servicio) y, aunque la comisión por cobro no es la más barata (2,75%), era lo mismo que me cobraba La Caixa cuando empecé con BiblioEteca (además de las comisiones por no usar el TPV).

Así que ya sabéis, si tenéis cualquier negocio para el que necesitéis aceptar pagos con tarjeta no lo dudéis y conseguid ya este TPV Móvil de payleven.

Por cierto, hay quien me ha sugerido ya que empiece un nuevo blog solo sobre mi actividad empresarial (un yoemprendo)… ¿Me atrevo?

Mi nuevo kindle paperwhite

ippEstas navidades he tenido suerte y los reyes majos me han traído un nuevo dispositivo de lectura. La verdad es que lo necesitaba porque mi anterior kindle se lo había cedido a mi hijo para intentar que se aficionase un poco más a la lectura… El caso es que los Reyes se han portado maravillosamente bien y me han traído un Kindle Paperwhite. Lo llevo usando unos días y estoy encantado. Os dejo aquí mis impresiones:

La primera cosa que tengo que decir es que me acabo de quedar sin excusas para no leer… Hasta ahora el kindle me permitía leer en exteriores cuando era de día y en interiores iluminados adecuadamente, ahora puedo leer de día y de noche en cualquier sitio. ¡Una maravilla! Eso si, se hace un poco raro el brillo que sale del marco cuando las condiciones son extremas (muy oscuro) y no se que hacer con el brillo cuando estoy leyendo a pleno sol. En las instrucciones dice que tengo que subir el brillo, pero eso es contraproducente… Pero bueno, todo será probar. Tanto es así que he terminado en tres días la novela que llevaba pendiente desde hace meses: Un día de gloria… Y quiero más.

Otra cosa importante, mi kindle me lo regalaron junto con la Funda oficial que es magnética y hace que el kindle se apague cuando se cierra la tapa y se “despierte” cuando se vuelve a abrir… Es el complemento indispensable, sobre todo ahora que “consume” energía el brillo del aparato.

El peso y el tamaño es perfecto para leer. El hecho de que sea táctil no se nota demasiado en la suciedad de la pantalla (en el ipad hay que limpiarla cada dos por tres, pero en esta parece que no se nota tanto) y no hay ningún reflejo… Un buen trabajo por parte de Amazon. La versión que tengo viene con wifi y el navegador aunque no es completo si que respeta bastante más los estándares que el de mi anterior kindle. Además, tampoco es que vaya a necesitar mucho la red mientras leo, pero si que es bastante útil a la hora de bajarte los libros o enviar comentarios a la red (no, yo no lo he activado todavía, prefiero utilizar biblioeteca para eso).

El aparato trae un cable microusb y no viene con cargador, pero no es necesario, ya que tanto el cable como el cargador son los estándares de los móviles que ahora uso, por lo que me ahorro tener que cargar con más cosas. Hay algunas cosas en el software que todavía no controlo, como las formas correctas de seleccionar en pantalla para subrayar o dejar notas, pero todo se andará… Lo que si ha mejorado mucho es la interactividad con el teclado “virtual” que, paradojicamente, es más fácil de usar que el físico de mi modelo arcaico y muchísimo más sencillo que el método de los kindle sin teclado.

En resumen, y sin haber pasado todavía una semana desde que lo he recibido, tengo que decir que estoy encantado. No me extraña que los ereaders no avancen tecnológicamente al ritmo del resto porque, para leer, yo no pediría nada más.

Cultura o entretenimiento

I-love-to-read-books-for-funHace unos días asistí al primer congreso del libro electrónico en Barbastro, donde se dieron encuentro muchos de los involucrados en esto de los libros digitales. Por una parte teníamos los de siempre (libreros, editoriales tradicionales, autores de toda la vida) y por otra a los nuevos actores (Amazon, Google, blogeros, nuevos oficios editoriales, etc.). Fue un encuentro muy interesante y primorosamente preparado por la organización.

Durante este encuentro se oyeron cosas de todo pelaje (podéis ver los videos de las sesiones), editores quejándose de los piratas, libreros quejándose de las multinacionales aunque se alíen con su competencia directa, profesionales de la edición quejándose de los precios que les pagaban los editores… Multinacionales haciendo un publireportaje de sus productos, gente explicando cómo hacer marketing de los libros aunque todavía no haya constancia de que tal cosa se haga, pero eso si, en un ambiente donde nadie tenía claro a dónde iba… Nadie salvo Amazon.

Una de las cosas que más molestó a los “tradicionales” fue cuando el vicepresidente de Kindle Europa (Ezequiel Szafir) dijo que la competencia de un libro digital no era ya un libro en papel, que si un usuario no encontraba el libro que quería leer en digital no se iba a ir a una librería a por él, ni siquiera iba a esperar a que se lo mandasen a casa, simplemente se iría a hacer otra cosa… Como jugar al candy crush! y es que, hoy por hoy, la lectura se ha convertido en una fuente más de entretenimiento y, como tal, debía competir por la atención de las personas con el resto de fuentes de entretenimiento.

Ante tal herejía, que por otra parte a mi me parece muy razonable, las respuestas que se escucharon en otras sesiones eran, poco menos, que meras pataletas. Los editores ilustrados y los libreros afrentados solo pudieron recurrir a los viejos tópicos ¿que pasa si nos quedamos sin luz? ¿quien leerá a los grandes de la literatura ahora? ¡La lectura es cultura, no entretenimiento! o, ya fuera del congreso, “Sería una tragedia que la cultura acabe en puro entretenimiento”. Y en esa parte me quiero parar… ¿Alguien sabe, realmente, lo que es la cultura?

Reproduzco aquí un párrafo de la wikipedia (si, se lo que me vais a decir… ):

Cuando el concepto surgió en Europa, entre los siglo XVIII y XIX, se refería a un proceso de cultivación o mejora, como en la agricultura u horticultura. En el siglo XIX, pasó primero a referirse al mejoramiento o refinamiento de lo individual, especialmente a través de la educación, y luego al logro de las aspiraciones o ideales nacionales. A mediados del siglo XIX, algunos científicos utilizaron el término “cultura” para referirse a la capacidad humana universal. [...] Algunos etólogos han hablado de “cultura” para referirse a costumbres, actividades o comportamientos transmitidas de una generación a otra en grupos de animales por imitación consciente de dichos comportamientos.

Según la RAE:

(Del lat. cultūra).

1. f. cultivo.

2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.

3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

Así pues… La cultura no es “leer muchos libros”, ni “haber leído a los clásicos, los pensadores o los filósofos”, ni siquiera dedicar mucho tiempo a actividades del pensamiento… Cultura es todo lo que hacemos en nuestro día a día y que nos conforma como personas. Si queremos leer un libro digital autopublicado de aventuras, eso entra en nuestro acerbo cultural, lo mismo que si leemos a Wittgenstein o si deleitamos nuestros oídos con Mozart o los destrozamos con Eminem. Quien quiera acaparar la cultura, o peor aún, denominarse como industria cultural, no podrá. La cultura, simplemente, es propiedad de las personas que conviven en sociedad y que, hoy por hoy, eligen lo mismo leer un libro digital que jugar al Candy Crush.

Así pues las industrias culturales no son más que industrias del entretenimiento que, en mayor o menor medida, escogen sus repertorios según sus gustos… Habrá quien apueste por un cierto “compromiso intelectual”, quien apueste por vender lo que sabe que gustará al público o quien busque su nicho de fieles aunque sepa que tiene un mercado limitado. El caso es que editar por editar, perder dinero por creer que los lectores han de ser más inteligentes de lo que son, o por simple esnobismo, no da derecho a protección especial… No, la cultura no es solo lo elitista y minoritario, sino más bien al contrario, todas las grandes creaciones culturales lo han sido porque han conseguido llegar al alma de miles de personas, que han transformado su vida por lo que han leído, visto o escuchado. Quejarse de que ahora la gente ya no lee es fútil, hay que atraer las personas a la lectura, haciendo, si es necesario, el esfuerzo de transformar su forma de acceso incluso la misma física del libro para que vuelva a ser un objeto que capture la atención de las personas… Y que esas personas terminen encontrando el libro que quieren leer antes que echar otra partida con su móvil.

Por cierto, a la gente le gusta leer… Y le gusta leer en digital según el estudio de biblioeteca.

Cheto lo será tu padre!

chetosComo ya os comenté en la entrada anterior, estoy dedicando mucho tiempo a esto de jugar al ingress, explorando sus capacidades de realidad aumentada e intentando descifrar el complicado entramado social que se construye a su alrededor. Uno de estos elementos sociales son los grupos de usuarios de la misma facción en una región determinada. En mi caso me tocó Madrid, que es la comunidad en la que juego.

Les conocí cuando era nivel 6 (el nivel 8 es el máximo) y me ayudaron un par de veces dándome munición, desde que subí a nivel 7 no he vuelto a recibir ninguna ayuda suya, de todas formas lo entretenido es subir por ti mismo, por lo que tampoco lo echo de menos. Al subir al nivel 8 me invitaron a su “club del 8″ donde se habla mucho más, se coordinan ataques o sirve como lugar donde desahogarse de las incidencias del juego. Después de 3 meses en ese club ayer decidí abandonarlo. La razón para ello es sencilla, se había convertido en un “salvame deluxe” para jugadores amargados.

Lo que era un juego divertido donde tenías la posibilidad de conocer a otros jugadores de ambas facciones se había convertido en un juego de secretos, insinuaciones y quejas constantes. El nivel de paranoia llegó a tales extremos que aparecían “chetos” (del inglés to cheat, el que hace trampas) por todas partes. Es cierto que el juego permitía hacer trampas “chungas” como teletransportarse y aparecer en sitios en los que no estabas (mediante técnicas como fakegps y otras) y eso afectaba mucho al juego al desilusionar a los que jugaban moviéndose fisicamente y con mucho esfuerzo. Esos chetos siguen existiendo y están haciendo mucho daño al juego. Reportarlos a Naintic parece que no funciona demasiado bien, aunque supongo que tarde o temprano se encontrará la solución técnica y desaparecerán. Pero la paranoia llegó a niveles insospechados cuando acusaron de chetos a cuentas que habitualmente iban juntas a jugar y que, como el club no los conocía personalmente, sospechaban que se trataba de un “multicuenta” y no eran dignos de compartir hagout con ellos.

Sin pruebas y en plan gallinero empezaron a atacar verbalmente a personas que solo habían cometido el error de introducir en el juego a su pareja, hermano o hijo y que, por otra parte, todavía estaban a niveles bajos que no ofrecían tampoco ningún problema para los jugadores avanzados. En fin, que sin pruebas y con el único objetivo de demostrar ante la otra facción que ellos eran más limpios y más honrados (y así evitaban que se les investigase a ellos por otro lado) habían convertido una sana comunidad de jugadores en una caza de brujas sin sentido y a cada momento que pasaba iba resultando menos interesante seguir en esa comunidad… Así que tras el abandono de uno de mis amigos del grupo por acoso, decidí dejarlo yo también. Como escuché una vez: “no dediques tu tiempo a quien no lo merece”. Y en estas estamos.

Me estoy pensando muy seriamente si abandonar el juego (esto será inevitable, antes o después) o seguir a mi rollo un tiempo más hasta que me canse. Sea como sea, esto es un juego y su objetivo es pasárselo bien, si quisiera ver trapos sucios o gente insinuando, acosando, gritando y escuchándose solo a ellos mismos, encendería la tele y pondría telecinco. Para todos ellos un último mensaje: “¡cheto lo será tu padre!“.

Ingress… La próxima frontera

Ingress_logo_512pxLlevo mucho no, muchísimo tiempo sin escribir en mi blog… Si, lo reconozco, he tenido mucho trabajo que hacer, pero mentiría si no dijese que una gran parte de mi tiempo libre lo estoy dedicando a otra cosa… Jugar a un juego de realidad aumentada llamado ingress. Es un juego de una empresa llamada Niantic Labs, con una historia de ciencia ficción para adornarlo y con el omnipresente Google detrás (es propietario de Niantic y da soporte al juego).

El juego consiste en localizar “portales” en el mundo real mediante una aplicación para tu smartphone Android (usando su gps), capturarlo, equiparlo y generar enlaces entre portales para crear campos que cubran la mayor parte posible de territorio. Hay dos bandos, los iluminados (a los que pertenezco) y la resistencia (los primeros verdes y los segundos azules). Es un juego multijugador masivo,con muchos miles de jugadores repartidos por todo el mundo y una actividad muy, muy frecuente de sus jugadores. Aquí os dejo un video de presentación del juego:

El caso es que es un juego diferente porque te tienes que levantar de la silla para jugarlo, como todos los juegos, si dedicas más horas al mismo juegas mejor y ganas más, pero con la ventaja de que ahora, esas horas no se pasan delante de un ordenador, sino al aire libre. Para mi me ha servido como una manera de mantenerme en forma. He llegado a andar 27 kilómetros un día para conseguir los puntos que me faltaban para llegar al último nivel y se que mientras ando estoy haciendo ejercicio, es decir, es algo bueno para mi. Lo negativo es que andar cansa y necesitas mucho tiempo para ir de un punto a otro, por lo que te “roba” mucho tiempo que podrías dedicar a otras cosas. Pero siempre puedes moderar tu forma de juego…

Os recomiendo que echéis un vistazo al juego y si tenéis un movil android intentéis jugarlo. Por el momento es solo por invitación, pero si alguien me la pide yo puedo enviar alguna que otra.

El juego también tiene su parte mala… Ya os la contaré en próximas entradas.