Experimentando con cordova

Llevo tiempo desarrollando aplicaciones para móviles, las más conocidas para BiblioEteca, otras propias que no he llegado a sacar al market y otras encargadas por terceros. He vivido todas las épocas, desde el más terrible de los SDK para Android hasta la penosa situación de tener que aprender objective c y limpiar la memoria cada vez que hacía cualquier cosa en ios… Como he comenzado desde los avernos (incluso programé en J2ME, tenéis que creerme), el uso de tecnologías que permiten la multiplataforma en móviles es algo que me atrajo desde el primer momento. Dicho y hecho, había que probar alguna estas “nuevas” tecnologías en algún proyecto… Y como no tenía ninguno a mano, pues me inventé un jueguecito para perder el tiempo. Hoy os presento el resultado y en próximas entradas os explicaré un poco los puntos principales de trabajar con “una capa más” encima de nuestros desarrollos…

imagen-promocionalPega al Rubius… Un juego para desahogarse dando de leches a mi youtuber de cabecera (mis hijos están suscritos a su canal).

Como veréis se puede jugar incluso en el navegador .. Y debería poderse jugar también en los teléfonos de Microsoft, pero no he conseguido hacer funcionar los simuladores en máquinas virtuales (ni reales), y no he conseguido que me lo prueben en un teléfono real, por lo que no he intentado siquiera subirlo a su tienda… Cualquier comentario es bienvenido.

Pega al Rubius

Buenas, criaturitas del señor…!

Si te suena esa frase ya sabes quien es El Rubius, un youtuber de moda, con millones de seguidores y una cohorte de fans envidiable. Cada video suyo, que inevitablemente suele ser entretenido, tiene millones de visualizaciones y el dinero de YouTube corre como un reguero por sus bolsillos.

En suma, un jovenzuelo que se ha hecho de oro sin tener oficio ni beneficio y que, a mi, particularmente, me está empezando a caer mal. Lo digo desde la envidia más absoluta y desde la perspectiva de alguien que trabaja 14 horas diarias para conseguir una cantidad mísera de dinero. Total, que me ha dado el calentón y me he puesto a programar un juego para poder desahogarme y, como no, el juego se llama: “Pega al Rubius“.

rubius-01Por ahora está en pruebas en la tienda de google: En este enlace. También tengo versión para IOS (mandadme un email si queréis probar la beta) y estoy probando también (esto es un alfa sin terminar) una versión para Windows Phone, que podéis descargaros en Este enlace.

En cuanto esté listo lo sacaremos a las distintas tiendas… A ver cuanto dura. No creo que Rubén (El Rubius) pueda quejarse de que se use su imagen, o su voz, porque él siempre ha utilizado materiales ajenos, música, voz, personajes, videojuegos, sin pedir permiso… Claro, que cualquiera sabe.

Eso si, estoy aprendiendo un montón de Apache Cordova… Eso os lo contaré un poco más adelante.

Cheto lo será tu padre!

chetosComo ya os comenté en la entrada anterior, estoy dedicando mucho tiempo a esto de jugar al ingress, explorando sus capacidades de realidad aumentada e intentando descifrar el complicado entramado social que se construye a su alrededor. Uno de estos elementos sociales son los grupos de usuarios de la misma facción en una región determinada. En mi caso me tocó Madrid, que es la comunidad en la que juego.

Les conocí cuando era nivel 6 (el nivel 8 es el máximo) y me ayudaron un par de veces dándome munición, desde que subí a nivel 7 no he vuelto a recibir ninguna ayuda suya, de todas formas lo entretenido es subir por ti mismo, por lo que tampoco lo echo de menos. Al subir al nivel 8 me invitaron a su “club del 8” donde se habla mucho más, se coordinan ataques o sirve como lugar donde desahogarse de las incidencias del juego. Después de 3 meses en ese club ayer decidí abandonarlo. La razón para ello es sencilla, se había convertido en un “salvame deluxe” para jugadores amargados.

Lo que era un juego divertido donde tenías la posibilidad de conocer a otros jugadores de ambas facciones se había convertido en un juego de secretos, insinuaciones y quejas constantes. El nivel de paranoia llegó a tales extremos que aparecían “chetos” (del inglés to cheat, el que hace trampas) por todas partes. Es cierto que el juego permitía hacer trampas “chungas” como teletransportarse y aparecer en sitios en los que no estabas (mediante técnicas como fakegps y otras) y eso afectaba mucho al juego al desilusionar a los que jugaban moviéndose fisicamente y con mucho esfuerzo. Esos chetos siguen existiendo y están haciendo mucho daño al juego. Reportarlos a Naintic parece que no funciona demasiado bien, aunque supongo que tarde o temprano se encontrará la solución técnica y desaparecerán. Pero la paranoia llegó a niveles insospechados cuando acusaron de chetos a cuentas que habitualmente iban juntas a jugar y que, como el club no los conocía personalmente, sospechaban que se trataba de un “multicuenta” y no eran dignos de compartir hagout con ellos.

Sin pruebas y en plan gallinero empezaron a atacar verbalmente a personas que solo habían cometido el error de introducir en el juego a su pareja, hermano o hijo y que, por otra parte, todavía estaban a niveles bajos que no ofrecían tampoco ningún problema para los jugadores avanzados. En fin, que sin pruebas y con el único objetivo de demostrar ante la otra facción que ellos eran más limpios y más honrados (y así evitaban que se les investigase a ellos por otro lado) habían convertido una sana comunidad de jugadores en una caza de brujas sin sentido y a cada momento que pasaba iba resultando menos interesante seguir en esa comunidad… Así que tras el abandono de uno de mis amigos del grupo por acoso, decidí dejarlo yo también. Como escuché una vez: “no dediques tu tiempo a quien no lo merece”. Y en estas estamos.

Me estoy pensando muy seriamente si abandonar el juego (esto será inevitable, antes o después) o seguir a mi rollo un tiempo más hasta que me canse. Sea como sea, esto es un juego y su objetivo es pasárselo bien, si quisiera ver trapos sucios o gente insinuando, acosando, gritando y escuchándose solo a ellos mismos, encendería la tele y pondría telecinco. Para todos ellos un último mensaje: “¡cheto lo será tu padre!“.

Leyendo códigos de barras con el iPhone

Después de construir la aplicación que os comentaba en la entrada anterior, decidí dar un paso más y aplicar el móvil a algo que no se podría hacer por la web y que acercase un poco más los libros “físicos” a nuestro sistema. Decidí incluir un sistema que leyese los códigos de barra de los libros (que con el ISBN-13 ya es un código EAN válido) y buscarlos en biblioeteca. El resultado es la versión 1.5 de la aplicación, cuyas novedades podéis ver en este video:

Para el que le interese, he utilizado las maravillosas librerías Z-Bar para iphone, que son muy sencillas de utilizar y que tienen una potencia increible. Lo único malo (lease con una mueca graciosa en la cara) es que he tenido que cambiar mi iPhone 3G por un nuevo iPhone 4 para poder probar la funcionalidad… Y todavía estoy flipando con la pantalla retina.

La aplicación todavía puede mejorarse un poco, pero si quieres almacenar tu biblioteca de libros y mantener la lista en un sitio donde poder comentarlos, valorarlos y consultar tus notas, date de alta en www.biblioeteca.com y bájate la aplicación.

Mi primera aplicación para iPhone. (Experiencias con Apple)

Algo que tenía pendiente, y que sabía que tarde o temprano tendría que aprender es a programar para iOS, desde que tengo el iPhone no dejo de sorprenderme de las cosas que se pueden hacer con este aparatito. Aprovechando la excusa de hacer un cliente móvil para BiblioEteca me puse manos a la obra y pude comprobar los pros y contras de programar para iOS.

Pero antes de continuar escribiendo nada sobre el particular, me gustaría que pudieseis ver el video que preparé (gracias al iMovie) sobre la aplicación gratuita que ya está en la appstore de apple:

El resultado no es perfecto, pero si que es lo suficientemente llamativo para ser considerada una aplicación adecuada para el móvil. todavía no he terminado su desarrollo y tengo más ideas interesantes para implementar en la aplicación, pero ya me ha permitido programar en la plataforma iOS y subir a la appstore una aplicación y una actualización de la misma. Este post es un resumen de mis experiencias con apple.
Sigue leyendo