NoMorePass

¿Alguna vez habéis sentido como que se os olvidaba algo importante? ¿y si ese algo era un password de los que podías necesitar en cualquier momento? ¿y si el proceso para recuperar el password perdido fuese tan tedioso y largo que le quitasen las ganas a cualquiera? ¿y si habéis perdido, lo que es peor, el password de la cuenta de correo con la que teníais ligada esa password rebelde?

Todos esos problemas, y más me acuciaban día si y día también. Para asegurar tendía a poner el mismo password (o variaciones triviales) en todos los servicios en los que me registraba que eran, por cierto, incontables… Que si foros, que si demos, que si nuevos servicios, que si sitios oficiales, que si… Total, que al final solo confiaba en mi navegador para que me guardase los passwords, peeeeero, ¿y si alguien me pedía un rato el ordenador para cualquier cosa? ¿tendría acceso a mis passwords? Claro que si, por eso es tan seguro dejar el password en el navegador como en pos-it pegado en la pantalla… Un desastre, vamos.

Hablando, además, con un sobrino mío que también utilizaba el método de tener una libreta con todos los passwords (pues anda que no pierdo yo libretas, o que no son propensas a ser hojeadas por cualquier visitante inesperado), llegué a la conclusión de que debía hacer algo… Y lo he hecho, se llama nomorepass y te permite guardar de manera segura todas tus contraseñas en tu móvil, protegidas por una contraseña maestra y/o los sistemas biométricos (huella) del dispositivo y, lo que es mejor, te permite olvidarte de ellos sin problema, ¿cómo? Muy sencillo, nunca más tendrás que teclear un password, así que nunca te inportará qué password es y, por eso, podrás generar un password distinto para ca web o servicio, que ya se encarga el móvil de guardarlo y enviarlo a quien lo necesite.

¿Es seguro? 

Un montón, es imposible interceptar los datos necesarios para recomponer la password que estás usando.

Además, podrás sacar una copia de seguridad de tus passwords con la seguridad de que solo tu desde tu aplicación podrás volver a recuperarla, ya sea en tu teléfono o en otro nuevo (ya sabes, suele caer en sitios muy húmedos)

¿Es sencillo?

Apuntar con el movil a la pantalla y listo… No hay nada más facilito. Además, tendrás siempre contigo tus passwords, sin importar en qué ordenador estés.

Pero entonces, ¿me tengo que fiar de tus servidores?

No, te recomiendo que no te fies de nadie, ni siquiera de mi. Tus passwords nunca salen de tu móvil (al menos nunca en claro) y no se pueden almacenar en otro sitio y nunca está la clave de encriptación junto a los datos encriptados (ni siquiera en los backups)… Así que, no, no te fíes. Simplemente usa la app y se dueño de tus passwords, se acabaron los hackeos, filtraciones y demás problemas.

Me mola… ¿Qué hago para probarlo?

Directo a https://www.nomorepass.com allí tienes todos los enlaces e instrucciones…

Experimentando con cordova

Llevo tiempo desarrollando aplicaciones para móviles, las más conocidas para BiblioEteca, otras propias que no he llegado a sacar al market y otras encargadas por terceros. He vivido todas las épocas, desde el más terrible de los SDK para Android hasta la penosa situación de tener que aprender objective c y limpiar la memoria cada vez que hacía cualquier cosa en ios… Como he comenzado desde los avernos (incluso programé en J2ME, tenéis que creerme), el uso de tecnologías que permiten la multiplataforma en móviles es algo que me atrajo desde el primer momento. Dicho y hecho, había que probar alguna estas “nuevas” tecnologías en algún proyecto… Y como no tenía ninguno a mano, pues me inventé un jueguecito para perder el tiempo. Hoy os presento el resultado y en próximas entradas os explicaré un poco los puntos principales de trabajar con “una capa más” encima de nuestros desarrollos…

imagen-promocionalPega al Rubius… Un juego para desahogarse dando de leches a mi youtuber de cabecera (mis hijos están suscritos a su canal).

Como veréis se puede jugar incluso en el navegador .. Y debería poderse jugar también en los teléfonos de Microsoft, pero no he conseguido hacer funcionar los simuladores en máquinas virtuales (ni reales), y no he conseguido que me lo prueben en un teléfono real, por lo que no he intentado siquiera subirlo a su tienda… Cualquier comentario es bienvenido.

Pega al Rubius

Buenas, criaturitas del señor…!

Si te suena esa frase ya sabes quien es El Rubius, un youtuber de moda, con millones de seguidores y una cohorte de fans envidiable. Cada video suyo, que inevitablemente suele ser entretenido, tiene millones de visualizaciones y el dinero de YouTube corre como un reguero por sus bolsillos.

En suma, un jovenzuelo que se ha hecho de oro sin tener oficio ni beneficio y que, a mi, particularmente, me está empezando a caer mal. Lo digo desde la envidia más absoluta y desde la perspectiva de alguien que trabaja 14 horas diarias para conseguir una cantidad mísera de dinero. Total, que me ha dado el calentón y me he puesto a programar un juego para poder desahogarme y, como no, el juego se llama: “Pega al Rubius“.

rubius-01Por ahora está en pruebas en la tienda de google: En este enlace. También tengo versión para IOS (mandadme un email si queréis probar la beta) y estoy probando también (esto es un alfa sin terminar) una versión para Windows Phone, que podéis descargaros en Este enlace.

En cuanto esté listo lo sacaremos a las distintas tiendas… A ver cuanto dura. No creo que Rubén (El Rubius) pueda quejarse de que se use su imagen, o su voz, porque él siempre ha utilizado materiales ajenos, música, voz, personajes, videojuegos, sin pedir permiso… Claro, que cualquiera sabe.

Eso si, estoy aprendiendo un montón de Apache Cordova… Eso os lo contaré un poco más adelante.

Cheto lo será tu padre!

chetosComo ya os comenté en la entrada anterior, estoy dedicando mucho tiempo a esto de jugar al ingress, explorando sus capacidades de realidad aumentada e intentando descifrar el complicado entramado social que se construye a su alrededor. Uno de estos elementos sociales son los grupos de usuarios de la misma facción en una región determinada. En mi caso me tocó Madrid, que es la comunidad en la que juego.

Les conocí cuando era nivel 6 (el nivel 8 es el máximo) y me ayudaron un par de veces dándome munición, desde que subí a nivel 7 no he vuelto a recibir ninguna ayuda suya, de todas formas lo entretenido es subir por ti mismo, por lo que tampoco lo echo de menos. Al subir al nivel 8 me invitaron a su “club del 8” donde se habla mucho más, se coordinan ataques o sirve como lugar donde desahogarse de las incidencias del juego. Después de 3 meses en ese club ayer decidí abandonarlo. La razón para ello es sencilla, se había convertido en un “salvame deluxe” para jugadores amargados.

Lo que era un juego divertido donde tenías la posibilidad de conocer a otros jugadores de ambas facciones se había convertido en un juego de secretos, insinuaciones y quejas constantes. El nivel de paranoia llegó a tales extremos que aparecían “chetos” (del inglés to cheat, el que hace trampas) por todas partes. Es cierto que el juego permitía hacer trampas “chungas” como teletransportarse y aparecer en sitios en los que no estabas (mediante técnicas como fakegps y otras) y eso afectaba mucho al juego al desilusionar a los que jugaban moviéndose fisicamente y con mucho esfuerzo. Esos chetos siguen existiendo y están haciendo mucho daño al juego. Reportarlos a Naintic parece que no funciona demasiado bien, aunque supongo que tarde o temprano se encontrará la solución técnica y desaparecerán. Pero la paranoia llegó a niveles insospechados cuando acusaron de chetos a cuentas que habitualmente iban juntas a jugar y que, como el club no los conocía personalmente, sospechaban que se trataba de un “multicuenta” y no eran dignos de compartir hagout con ellos.

Sin pruebas y en plan gallinero empezaron a atacar verbalmente a personas que solo habían cometido el error de introducir en el juego a su pareja, hermano o hijo y que, por otra parte, todavía estaban a niveles bajos que no ofrecían tampoco ningún problema para los jugadores avanzados. En fin, que sin pruebas y con el único objetivo de demostrar ante la otra facción que ellos eran más limpios y más honrados (y así evitaban que se les investigase a ellos por otro lado) habían convertido una sana comunidad de jugadores en una caza de brujas sin sentido y a cada momento que pasaba iba resultando menos interesante seguir en esa comunidad… Así que tras el abandono de uno de mis amigos del grupo por acoso, decidí dejarlo yo también. Como escuché una vez: “no dediques tu tiempo a quien no lo merece”. Y en estas estamos.

Me estoy pensando muy seriamente si abandonar el juego (esto será inevitable, antes o después) o seguir a mi rollo un tiempo más hasta que me canse. Sea como sea, esto es un juego y su objetivo es pasárselo bien, si quisiera ver trapos sucios o gente insinuando, acosando, gritando y escuchándose solo a ellos mismos, encendería la tele y pondría telecinco. Para todos ellos un último mensaje: “¡cheto lo será tu padre!“.

Leyendo códigos de barras con el iPhone

Después de construir la aplicación que os comentaba en la entrada anterior, decidí dar un paso más y aplicar el móvil a algo que no se podría hacer por la web y que acercase un poco más los libros “físicos” a nuestro sistema. Decidí incluir un sistema que leyese los códigos de barra de los libros (que con el ISBN-13 ya es un código EAN válido) y buscarlos en biblioeteca. El resultado es la versión 1.5 de la aplicación, cuyas novedades podéis ver en este video:

Para el que le interese, he utilizado las maravillosas librerías Z-Bar para iphone, que son muy sencillas de utilizar y que tienen una potencia increible. Lo único malo (lease con una mueca graciosa en la cara) es que he tenido que cambiar mi iPhone 3G por un nuevo iPhone 4 para poder probar la funcionalidad… Y todavía estoy flipando con la pantalla retina.

La aplicación todavía puede mejorarse un poco, pero si quieres almacenar tu biblioteca de libros y mantener la lista en un sitio donde poder comentarlos, valorarlos y consultar tus notas, date de alta en www.biblioeteca.com y bájate la aplicación.