Un Mc Software completo, por favor

Aunque el símil no es mío (ver Las Big Macs contra el chef desnudo), si que es cierto que podemos comparar, de alguna manera, el mundo de la cocina y el del software. ¿Qué preferís para comer, un Big Mac o alguna especialidad de la cocina tradicional? Aunque sobre gustos no hay nada escrito, parece que por calidad y por resultado siempre se escogería la obra de un cocinero a la de Ronald McDonald.

Recientemente me he encontrado con un cliente que, increíblemente, me dijo que preferiría que le hubiese cocinado una hamburguesa en lugar de haberle hecho el exquisito plato que le presenté a la entrega del proyecto (hablando metafóricamente, claro). Dejadme que os cuente la historia completa:

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Algo pasa con la ingeniería del software

Desde que me dedico a esto de la construcción (de software) siempre he envidiado a los otros constructores, los que hacen edificios, presas, carreteras o cualquier otra cosa física. Sean arquitectos, ingenieros de caminos o de obras públicas, todo el mundo tiene claro cómo se hacen las cosas en esas profesiones. Se sabe quien diseña, quien se hace cargo de los problemas estructurales y la forma en que se reparte el trabajo y la responsabilidad.

Visto desde el punto de vista de un ingeniero licenciado en informática solo puedo decir que la ingeniería que se aplica en nuestro gremio es como una top-model, deseada por todos y totalmente inalcanzable para la mayoría. Hay varios hechos que he constatado durante mis años de experiencia que hacen de éste un hecho irrefutable, no solo en España sino en el resto del mundo. Veamos algunos:

    1. No existe una metodología comúnmente adoptada ni que sea posible adaptarla a todas las necesidades de programación o a todos los lenguajes/entornos de manera sencilla.
    2. Las necesidades de cambios constantes en el software, junto con un ttm (time to market) más reducido cada vez hace que cualquier procedimiento que retrase el resultado sea imposible de aplicar, o cuando se aplica solo sirve para hacer fracasar el proyecto
    3. La poca preparación de los gestores, o incluso la creencia de que cualquiera puede dirigir un proyecto de software hace que, incluso con profesionales cualificados en el equipo, el proyecto no use enfoques de ingeniería.
    4. La falta de regulación profesional y de, entre otras cosas, un colegio oficial, hace muy complicado hacer que normas de desarrollo se estandaricen o se hagan “oficiales”

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