No sabemos lo que significa democracia

B796UFhIcAAzHKhPues si, lo lamento profundamente, pero esta es mi conclusión después de los resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas. No por los resultados en sí, que aunque decepcionantes por lo templado del castigo a los corruptos que nos gobiernan, sino por las reacciones de personas que, anteriormente, yo creí razonables y que me han decepcionado sobremanera.
No voy a decir nombres, si alguno lee esto ya se verá representado, pero si que voy a explicar qué es lo que no me entra en la cabeza de esta sociedad nuestra.

La Hipocresía de estos votantes que, a pesar de tener que reconocer todos los males a los que nos han abocado el Partido Popular, con los episodios más escandalosos de toda la democracia en cuanto a corrupción, financiación ilegal, amiguismo y prevaricación, son incapaces de dejar de votarles porque “¡la que nos espera con los rojos!” o equiparar miles de millones de euros desviados para fines partidistas, injusticias profundas y prepotencia chulesca con comentarios de mal gusto en twitter. Cualquier cosa vale para justificar el error de haber votado a un partido que está podrido. Esto es pura y llanamente hipocresía.

El cainismo de la izquierda patria, que es incapaz de organizarse sin entrar en discusiones futiles y estúpidas. Que frena toda iniciativa que no parte de ellos mismos y que desde su superioridad moral (si, los ideales son lo que tienen) se ven incapaces de combatir a la derecha ruin y pragmática que es capaz de mentir repetidamente para defender a los suyos sin despeinarse y sin sentir ningún rubor. Señores, no hace falta ser perfecto (nadie lo es) para gestionar de manera honrada los bienes comunes y, a veces, es mejor reconocer un fallo que hacer sangre por cosas que no serían ni siquiera anécdotas en otros partidos.

El descaro con el que los políticos hacen uso de los votos que les han concedido sin pensar siquiera en los votantes. Ciudadanos ha pactado con todos los posibles grupos que se han cruzado en su camino, a veces con condiciones, a veces sin ellas, pero en cualquier caso ha demostrado (y en Alcorcón es un caso sangrante) que eso del cambio era solo una consigna y que, si bien no son marca blanca del PP, si que han conseguido que todos sus votantes se pregunten, ¿porqué? y, si no retoman una línea argumental coherente en los próximos días, se convertirán en el próximo UPyD.

El miedo con el que los ciudadanos afrontan sus responsabilidades. Personas adultas que todavía no han reconocido que el gobierno debe representar al pueblo y trabajar para él y prefieren que les guíen como becerros. Gente que se preocupa por lo que pensarán los inversores extranjeros de China o Arabia Saudí en lugar de preguntarse por las ejecuciones que estos estados cometen a millares entre sus ciudadanos. Gente que protesta por el aumento de intereses de la deuda soberana por la llegada de nuevos gobiernos en lugar de preocuparse por los cientos de miles de millones que se han usado de esa deuda para pagar empresas amigas de los gobiernos “modernos” que, como leí en una incalificable columna de un “opinador” profesional son aquellos que tienen el bipartidismo como forma política (¡¡!!)…

Me consuela ver la ilusión con la que en sitios concretos, personas concretas (como Manuela Carmena en Madrid) han asumido el reto de limpiar y enderezar la vida política y la gestión pública. Quizá no quede en nada, pero igual es que España no se merece una democracia.

¡Felices Fiestas!

Aquí os dejo la felicitación que he montado para Digimate utilizando una de las fotos de amaneceres que se ven por mi terraza:

felicitacionDigimate_2015cY como bonus, aunque no se oye el audio, podéis ver cómo se vió la felicitación en el tiempo de Telemadrid (no todos los días se sale en la tele):

La banca siempre gana

Esta frase, referida a los casinos, empieza a ser un clásico referido a las entidades financieras, iba a decir de nuestro país, pero estoy seguro que en otros países pasa tres cuartos de lo mismo.

671d110f60a7f61925c830a7362707e0_articleYa os he contado muchas veces que odio profundamente las labores de empresario que me veo forzado a realizar, y más cuando las cosas van mal. Esta vez me tocó ejercer de director financiero y ante las apreturas de tesorería (eufemismo para decir que las telarañas empiezan a abundar en la cuenta) me vi obligado a pedir una cuenta de crédito a La Caixa. El caso es que aporté la documentación y, aparentemente, me la concedieron sin demasiados problemas. Total, el interés que voy a tener que pagar es siempre más alto de lo que ellos pagan por el dinero (bien al BCE, bien a los ahorradores que tienen allí su dinero), pero no les basta con eso… Las comisiones por indisposición del crédito es de un 1%, ¡el doble de lo que pagan ellos por los depósitos de ahorradores! es decir, que si uso el crédito pago un interés “de mercado” y si no lo uso, por disponer de él en la cuenta estoy pagando un interés más elevado que el que ellos pagan a los que depositan su dinero… Un negocio redondo. Además, cobraban unas generosas comisiones de apertura y de estudio y me tocaba pagar a mi el notario (esos 30 segundos que dedica el menda a verte firmar un papel y que cobra a precio de estrella del rock).

Pero no bastaba con eso, no, una vez que la operación estuvo aprobada y concedida faltaba ver “la compensación”, es decir, que la oficina, por sus santos cojones, me pedía una compensación adicional a todo eso… Y, ¿qué me planteaba? la constitución de una póliza de seguros que nada tenía que ver con la cuenta de crédito, el caso es que ellos pudiesen vender un seguro. Al principio creí que iba a ser algo simbólico, que sería una póliza de responsabilidad civil o similar que me costaría un par de euros al mes… Pues no, tenía que contratar la cojo-póliza de protección jurídica PYMES que salía por 24 Euros al mes… ¡Manda cojones! voy a pedir dinero porque estoy haciendo malabarismos para mantener a flote la empresa y estos vampiros con pintas no solo me sorben la poca liquidez que me queda en comisiones sino que además me obligan a contratar un producto que nunca he necesitado. Pero no creáis que me rendí tan pronto, no, intenté contratar algo más barato (si no quedaba más remedio) con menos coberturas, pero que sea asequible… Y nada, parece ser que el bonus de la interfecta que me atendía dependía de que yo contratase ese maldito seguro.

Echando cuentas, si no uso el crédito, me cuesta 900 Euros al año y si lo uso, bastante más… ¡Vaya ayuda!

No solo La Caixa (en este caso, que desconozco otros) abusa de su posición y cuela productos vinculándolos a otros que no tienen nada que ver, sino que, además, no tienen ningún reparo en colaborar a que las empresas pierdan liquidez mientras que ellos engordan sus bolsillos cobrando por NADA, no nos dan servicio e intentan convencernos de que nos están haciendo un favor y no solo te cobran comisiones sino que te exigen compensaciones… ¡Una verguenza!

Utilizando el DNIe desde ubuntu

Hace ni se sabe que tengo un lector de DNI electrónico, bueno, si lo se, me lo regalaron por asistir a un FICOD cuando eso todavía significaba algo… El lector es el que podéis ver en la imagen y, obviamente, bajo todos esos logotipos debería haber algo que funcionase, ¿no?

DNIeY la oportunidad para usarlo me vino por un despiste, vamos, lo normal… Dejé que caducase mi certificado de la FNMT, una pena, llevaba con él como 15 años y no lo había dejado caducar nunca, y me sirvió fielmente para todas mis gestiones desde el primer día… Pero en estos tiempos uno tiene la cabez donde no debe y se olvida de cosas como estas. En cualquier caso, y dado que salir a la delegación de hacienda para identificarme me parecía muy del siglo pasado, me busqué la forma de hacerlo totalmente por internet. Y, por increible que parezca, esa forma existe, se puede solicitar un certificado de la FNMT utilizando el DNI electrónico, ¿fácil no?

Pues no… En la página de la FNMT nos explican con todo lujo de detalles cómo configurar los navegadores y las limitaciones que tenía el proceso (en principio solo soportaban Internet Explorer con Windows XP y Firefox – con versiones inferiores a la 33 – en el resto). Bueno, todo es intentarlo.

Lo primero es hacer que funcione el DNIe en mi Ubuntu 14.04, dado que hay una guía fantástica guia ubuntu al respecto y mi lector estaba soportado, pues nada, simplemente la seguí al pié de la letra y, aparentemente, funcionó. Desde firefox (la versión que descargué ad-hoc para el proceso) se reconocía el dispositivo de seguridad y pedía el pin para ver los certificados… Vamos bien.

Lo siguiente no fué tan bien… El proceso de solicitud del certificado se paraba diciendo que “su navegador no ha generado una firma válida”. Round 1 para FNMT.

Bueno, no pasa nada, lo intentaremos en MAC… Nada que hacer, ni siquiera consigo que me reconozca la tarjete. Round 2 también para FNMT.

Da igual, probamos en una máquina virtual con Windows 7, seguro que hay un procedimiento sencillo… Instalo los drivers y todos los exe que me aparecen en la sección de descargas y… Nada, Firefox no reconoce la tarjeta y Explorer (si, la desesperación nos puede) si que la reconoce pero da un error detrás de otro (ni siquiera llego al error que me sale en Ubuntu).

Llegados a este punto me pregunto, ¿alguien ha conseguido ejecutar este procedimiento alguna vez? y lo dejo pasar hasta hoy… Donde decido que ya es suficiente y que tengo que conseguirlo… Me pongo serio, me remango y me siento ante mi Ubunto 14.04, reviso que el DNI se lee correctamente y después de mucho trastear me encuentro con que el problema por el que no se genera la firma adecuada no es de los certificados de la FNMT, sino de la tarjeta, en concreto de este:

Captura de pantalla de 2014-12-05 22:50:22Que solo salió por casualidad cuando estaba repasando TODOS los certificados de autoridades que tenía en el Firefox (y son cientos), el caso es que este certificado hay que permitir que firme también editando la confianza:

Captura de pantalla de 2014-12-05 22:51:59Después de esto ya pasabamos del paso de generar la firma, peeeeeero nos quedaba otro error que nos saltaba justo después de ese paso y es que nos daba un error así:

Un módulo PKCS #11 ha devuelto CKR_GENERAL_ERROR, indicando que ha sucedido un error no recuperable.

(Código de error: sec_error_pkcs11_general_error)

Y esto no pintaba bien… Por suerte google salió al rescate y encontré este hilo en cenatic que hablaba del problema. La solución fue buscar la librería libpcsclite.so.1 y poner la ruta completa en el archivo /etc/opensc/opensc.conf en la línea:

provider_library = /lib/x86_64-linux-gnu/libpcsclite.so.1

Con eso y un poquitín más de tiempo ¡Lo conseguí! pude por fin solicitar mi certificado (y ya lo tengo de hecho)… Lo que no se es lo que hará la gente con windows.

El empoderamiento de los lectores

obreroEn un mundo como el nuestro, donde todo se sabe y donde es más sencillo que nunca moverse de profesión (o irte al paro directamente), donde se promueve el emprendimiento y donde la información está al alcance de todo el mundo todavía hay algunos que piensan que se vivía mejor en tiempos de los gremios medievales.

En esos tiempos (seguro que no tan felices), el conocimiento sobre cómo hacer algo pertenecía a un pequeño grupo, no tanto por deseo, sino por las circunstancias, y los maestros pasaban ese conocimiento a los oficiales y aprendices y sólo había los aprendices necesarios para cubrir las necesidades concretas del área de influencia del maestro. Era un esquema sostenible en el tiempo, cerrado completamente al exterior y muy, muy gregario. Para un gremio el control del producto era parte importante de su poder. Los estándares de calidad y el precio eran decididos solo entre los miembros del gremio. Los gremios consiguieron equilibrar la oferta y la demanda a través de la anulación de la competencia. En realidad su único objetivo era asegurar el bienestar y continuidad del gremio y no pensaban nunca en los “clientes” ya que estos estaban cautivos y no tenían otro sitio donde satisfacer sus necesidades.

Y evoco ahora mismo a los gremios medievales, sabiendo éstos fueron abolidos y sustituidos por el libre mercado, donde el bienestar del productor se supedita a la de los clientes y la sostenibilidad se cambió por el crecimiento. Todos salimos ganando un poco con esta abolición, los productos se abarataron y la competencia inició una espiral de avance tecnológico que nos ha traído hasta la actualidad (con todas sus necesidades de regulación y control inherentes) donde los clientes son los que determinan qué quieren, cuando lo quieren y qué precio están dispuestos a pagar. Pero parece que no todos los campos se libraron del gregarismo.

Revisando conversaciones de diferentes “Editores” digitales se ve que su mayor queja consiste en que “no se valora la calidad” y que los lectores están adquiriendo demasiado poder para decidir qué se publica y cómo. De hecho, como guardianes de la pureza editorial se preguntan, ¿Qué lector queremos para nuestros ebooks? o afirman “El empoderamiento del lector… echaos a temblar”. De sus conversaciones de extrae que el mayor problema para hacer una edición buena y de calidad es… ¡¡El lector!!.. Pues andamos bien, si el único que mete dinero de verdad en esta industria (el resto solo se reparte ese dinero, mejor o peor) es el principal problema de la edición digital ya podemos ir echando el cierre. Si lo que es de calidad o no viene determinado por el tipo de letra y las herramientas utilizadas para generar el ebook más que por el contenido y por lo adaptado a los gustos y capacidades del mercado creo que hay una parte del análisis que no ha sido hecha adecuadamente.

Igual es que se necesitan nuevos editores o procesos editoriales más adaptados a los clientes finales que a los atavismos de otros tiempos y a la (justificable) búsqueda del preciosismo de los profesionales actuales. ¿Nos montamos un gremio?