La banca siempre gana

Esta frase, referida a los casinos, empieza a ser un clásico referido a las entidades financieras, iba a decir de nuestro país, pero estoy seguro que en otros países pasa tres cuartos de lo mismo.

671d110f60a7f61925c830a7362707e0_articleYa os he contado muchas veces que odio profundamente las labores de empresario que me veo forzado a realizar, y más cuando las cosas van mal. Esta vez me tocó ejercer de director financiero y ante las apreturas de tesorería (eufemismo para decir que las telarañas empiezan a abundar en la cuenta) me vi obligado a pedir una cuenta de crédito a La Caixa. El caso es que aporté la documentación y, aparentemente, me la concedieron sin demasiados problemas. Total, el interés que voy a tener que pagar es siempre más alto de lo que ellos pagan por el dinero (bien al BCE, bien a los ahorradores que tienen allí su dinero), pero no les basta con eso… Las comisiones por indisposición del crédito es de un 1%, ¡el doble de lo que pagan ellos por los depósitos de ahorradores! es decir, que si uso el crédito pago un interés “de mercado” y si no lo uso, por disponer de él en la cuenta estoy pagando un interés más elevado que el que ellos pagan a los que depositan su dinero… Un negocio redondo. Además, cobraban unas generosas comisiones de apertura y de estudio y me tocaba pagar a mi el notario (esos 30 segundos que dedica el menda a verte firmar un papel y que cobra a precio de estrella del rock).

Pero no bastaba con eso, no, una vez que la operación estuvo aprobada y concedida faltaba ver “la compensación”, es decir, que la oficina, por sus santos cojones, me pedía una compensación adicional a todo eso… Y, ¿qué me planteaba? la constitución de una póliza de seguros que nada tenía que ver con la cuenta de crédito, el caso es que ellos pudiesen vender un seguro. Al principio creí que iba a ser algo simbólico, que sería una póliza de responsabilidad civil o similar que me costaría un par de euros al mes… Pues no, tenía que contratar la cojo-póliza de protección jurídica PYMES que salía por 24 Euros al mes… ¡Manda cojones! voy a pedir dinero porque estoy haciendo malabarismos para mantener a flote la empresa y estos vampiros con pintas no solo me sorben la poca liquidez que me queda en comisiones sino que además me obligan a contratar un producto que nunca he necesitado. Pero no creáis que me rendí tan pronto, no, intenté contratar algo más barato (si no quedaba más remedio) con menos coberturas, pero que sea asequible… Y nada, parece ser que el bonus de la interfecta que me atendía dependía de que yo contratase ese maldito seguro.

Echando cuentas, si no uso el crédito, me cuesta 900 Euros al año y si lo uso, bastante más… ¡Vaya ayuda!

No solo La Caixa (en este caso, que desconozco otros) abusa de su posición y cuela productos vinculándolos a otros que no tienen nada que ver, sino que, además, no tienen ningún reparo en colaborar a que las empresas pierdan liquidez mientras que ellos engordan sus bolsillos cobrando por NADA, no nos dan servicio e intentan convencernos de que nos están haciendo un favor y no solo te cobran comisiones sino que te exigen compensaciones… ¡Una verguenza!

Utilizando el DNIe desde ubuntu

Hace ni se sabe que tengo un lector de DNI electrónico, bueno, si lo se, me lo regalaron por asistir a un FICOD cuando eso todavía significaba algo… El lector es el que podéis ver en la imagen y, obviamente, bajo todos esos logotipos debería haber algo que funcionase, ¿no?

DNIeY la oportunidad para usarlo me vino por un despiste, vamos, lo normal… Dejé que caducase mi certificado de la FNMT, una pena, llevaba con él como 15 años y no lo había dejado caducar nunca, y me sirvió fielmente para todas mis gestiones desde el primer día… Pero en estos tiempos uno tiene la cabez donde no debe y se olvida de cosas como estas. En cualquier caso, y dado que salir a la delegación de hacienda para identificarme me parecía muy del siglo pasado, me busqué la forma de hacerlo totalmente por internet. Y, por increible que parezca, esa forma existe, se puede solicitar un certificado de la FNMT utilizando el DNI electrónico, ¿fácil no?

Pues no… En la página de la FNMT nos explican con todo lujo de detalles cómo configurar los navegadores y las limitaciones que tenía el proceso (en principio solo soportaban Internet Explorer con Windows XP y Firefox – con versiones inferiores a la 33 – en el resto). Bueno, todo es intentarlo.

Lo primero es hacer que funcione el DNIe en mi Ubuntu 14.04, dado que hay una guía fantástica guia ubuntu al respecto y mi lector estaba soportado, pues nada, simplemente la seguí al pié de la letra y, aparentemente, funcionó. Desde firefox (la versión que descargué ad-hoc para el proceso) se reconocía el dispositivo de seguridad y pedía el pin para ver los certificados… Vamos bien.

Lo siguiente no fué tan bien… El proceso de solicitud del certificado se paraba diciendo que “su navegador no ha generado una firma válida”. Round 1 para FNMT.

Bueno, no pasa nada, lo intentaremos en MAC… Nada que hacer, ni siquiera consigo que me reconozca la tarjete. Round 2 también para FNMT.

Da igual, probamos en una máquina virtual con Windows 7, seguro que hay un procedimiento sencillo… Instalo los drivers y todos los exe que me aparecen en la sección de descargas y… Nada, Firefox no reconoce la tarjeta y Explorer (si, la desesperación nos puede) si que la reconoce pero da un error detrás de otro (ni siquiera llego al error que me sale en Ubuntu).

Llegados a este punto me pregunto, ¿alguien ha conseguido ejecutar este procedimiento alguna vez? y lo dejo pasar hasta hoy… Donde decido que ya es suficiente y que tengo que conseguirlo… Me pongo serio, me remango y me siento ante mi Ubunto 14.04, reviso que el DNI se lee correctamente y después de mucho trastear me encuentro con que el problema por el que no se genera la firma adecuada no es de los certificados de la FNMT, sino de la tarjeta, en concreto de este:

Captura de pantalla de 2014-12-05 22:50:22Que solo salió por casualidad cuando estaba repasando TODOS los certificados de autoridades que tenía en el Firefox (y son cientos), el caso es que este certificado hay que permitir que firme también editando la confianza:

Captura de pantalla de 2014-12-05 22:51:59Después de esto ya pasabamos del paso de generar la firma, peeeeeero nos quedaba otro error que nos saltaba justo después de ese paso y es que nos daba un error así:

Un módulo PKCS #11 ha devuelto CKR_GENERAL_ERROR, indicando que ha sucedido un error no recuperable.

(Código de error: sec_error_pkcs11_general_error)

Y esto no pintaba bien… Por suerte google salió al rescate y encontré este hilo en cenatic que hablaba del problema. La solución fue buscar la librería libpcsclite.so.1 y poner la ruta completa en el archivo /etc/opensc/opensc.conf en la línea:

provider_library = /lib/x86_64-linux-gnu/libpcsclite.so.1

Con eso y un poquitín más de tiempo ¡Lo conseguí! pude por fin solicitar mi certificado (y ya lo tengo de hecho)… Lo que no se es lo que hará la gente con windows.

El empoderamiento de los lectores

obreroEn un mundo como el nuestro, donde todo se sabe y donde es más sencillo que nunca moverse de profesión (o irte al paro directamente), donde se promueve el emprendimiento y donde la información está al alcance de todo el mundo todavía hay algunos que piensan que se vivía mejor en tiempos de los gremios medievales.

En esos tiempos (seguro que no tan felices), el conocimiento sobre cómo hacer algo pertenecía a un pequeño grupo, no tanto por deseo, sino por las circunstancias, y los maestros pasaban ese conocimiento a los oficiales y aprendices y sólo había los aprendices necesarios para cubrir las necesidades concretas del área de influencia del maestro. Era un esquema sostenible en el tiempo, cerrado completamente al exterior y muy, muy gregario. Para un gremio el control del producto era parte importante de su poder. Los estándares de calidad y el precio eran decididos solo entre los miembros del gremio. Los gremios consiguieron equilibrar la oferta y la demanda a través de la anulación de la competencia. En realidad su único objetivo era asegurar el bienestar y continuidad del gremio y no pensaban nunca en los “clientes” ya que estos estaban cautivos y no tenían otro sitio donde satisfacer sus necesidades.

Y evoco ahora mismo a los gremios medievales, sabiendo éstos fueron abolidos y sustituidos por el libre mercado, donde el bienestar del productor se supedita a la de los clientes y la sostenibilidad se cambió por el crecimiento. Todos salimos ganando un poco con esta abolición, los productos se abarataron y la competencia inició una espiral de avance tecnológico que nos ha traído hasta la actualidad (con todas sus necesidades de regulación y control inherentes) donde los clientes son los que determinan qué quieren, cuando lo quieren y qué precio están dispuestos a pagar. Pero parece que no todos los campos se libraron del gregarismo.

Revisando conversaciones de diferentes “Editores” digitales se ve que su mayor queja consiste en que “no se valora la calidad” y que los lectores están adquiriendo demasiado poder para decidir qué se publica y cómo. De hecho, como guardianes de la pureza editorial se preguntan, ¿Qué lector queremos para nuestros ebooks? o afirman “El empoderamiento del lector… echaos a temblar”. De sus conversaciones de extrae que el mayor problema para hacer una edición buena y de calidad es… ¡¡El lector!!.. Pues andamos bien, si el único que mete dinero de verdad en esta industria (el resto solo se reparte ese dinero, mejor o peor) es el principal problema de la edición digital ya podemos ir echando el cierre. Si lo que es de calidad o no viene determinado por el tipo de letra y las herramientas utilizadas para generar el ebook más que por el contenido y por lo adaptado a los gustos y capacidades del mercado creo que hay una parte del análisis que no ha sido hecha adecuadamente.

Igual es que se necesitan nuevos editores o procesos editoriales más adaptados a los clientes finales que a los atavismos de otros tiempos y a la (justificable) búsqueda del preciosismo de los profesionales actuales. ¿Nos montamos un gremio?

La tasa google

wertEste viernes, como no podía ser de otra manera, el ejecutivo nefasto que estamos sufriendo nos ha “presentado” un nuevo castigo… La reforma de la LPI, la Ley de Propiedad Intelectual.

El infame ministro Wert, superviviente de todos sus dislates anteriores, y que va a conseguir, poco a poco, convertir a España en esa monarquía bananera que tanto añora, dio las líneas principales de la reforma de una ley imprescindible para la preservación de la cultura de un país… Veamos qué nuevos disparates se han inventado ahora:

1. Se introduce el derecho de los editores a obtener compensación por el uso que de sus ediciones hacen los agregadores de noticias. Traducido al cristiano, si alguien pone un enlace a un medio de comunicación, aunque sea información que éste ofrece gratuitamente, hay que pagarle…. A esto se le llama la “Tasa Google”. ¡¡¡RIDICULO!!!

2. Ventanilla única para el cobro de derechos de autor… Vamos, que quieren que toda la pasta que robaba la SGAE y compañía ahora lo recaudan ellos para quedarse con su parte.

3. Se introducen mecanismos para perseguir a quienes facilitan el enlace a los alojadores de servicios ilegales… Vamos, que enlazar ya es delito, y además, las multas se disparan hasta los 300.000 Euros.

4. ¿Queréis una letra de una canción? Pues tenéis que esperar 20 años más, los derechos se amplian de 50 a 70 años.

Resumen…

Si eres de una industria decadente y que no sabe cómo sacar dinero de internet, Wert te ayuda y, además, espera que tú le ayudes a él. A la cultura, a los ciudadanos y a los nuevos negocios de internet… ¡que les den!

Y es que la relación entre los “medios tradicionales” e internet ha pasado de simbiosis (yo genero contenido, tu me enlazas y me traes tráfico y anunciantes” a parasitismo “tu me pagas por que si”… Ante eso un buen antibiótico es eliminar los enlaces a esos medios y ver cómo sobreviven sin ese tráfico y sin la publicidad.

NOTA: La foto la he sacado del ABC, pero como no quiero que me cobren, no pongo el enlace al artículo.

Cultura o entretenimiento

I-love-to-read-books-for-funHace unos días asistí al primer congreso del libro electrónico en Barbastro, donde se dieron encuentro muchos de los involucrados en esto de los libros digitales. Por una parte teníamos los de siempre (libreros, editoriales tradicionales, autores de toda la vida) y por otra a los nuevos actores (Amazon, Google, blogeros, nuevos oficios editoriales, etc.). Fue un encuentro muy interesante y primorosamente preparado por la organización.

Durante este encuentro se oyeron cosas de todo pelaje (podéis ver los videos de las sesiones), editores quejándose de los piratas, libreros quejándose de las multinacionales aunque se alíen con su competencia directa, profesionales de la edición quejándose de los precios que les pagaban los editores… Multinacionales haciendo un publireportaje de sus productos, gente explicando cómo hacer marketing de los libros aunque todavía no haya constancia de que tal cosa se haga, pero eso si, en un ambiente donde nadie tenía claro a dónde iba… Nadie salvo Amazon.

Una de las cosas que más molestó a los “tradicionales” fue cuando el vicepresidente de Kindle Europa (Ezequiel Szafir) dijo que la competencia de un libro digital no era ya un libro en papel, que si un usuario no encontraba el libro que quería leer en digital no se iba a ir a una librería a por él, ni siquiera iba a esperar a que se lo mandasen a casa, simplemente se iría a hacer otra cosa… Como jugar al candy crush! y es que, hoy por hoy, la lectura se ha convertido en una fuente más de entretenimiento y, como tal, debía competir por la atención de las personas con el resto de fuentes de entretenimiento.

Ante tal herejía, que por otra parte a mi me parece muy razonable, las respuestas que se escucharon en otras sesiones eran, poco menos, que meras pataletas. Los editores ilustrados y los libreros afrentados solo pudieron recurrir a los viejos tópicos ¿que pasa si nos quedamos sin luz? ¿quien leerá a los grandes de la literatura ahora? ¡La lectura es cultura, no entretenimiento! o, ya fuera del congreso, “Sería una tragedia que la cultura acabe en puro entretenimiento”. Y en esa parte me quiero parar… ¿Alguien sabe, realmente, lo que es la cultura?

Reproduzco aquí un párrafo de la wikipedia (si, se lo que me vais a decir… ):

Cuando el concepto surgió en Europa, entre los siglo XVIII y XIX, se refería a un proceso de cultivación o mejora, como en la agricultura u horticultura. En el siglo XIX, pasó primero a referirse al mejoramiento o refinamiento de lo individual, especialmente a través de la educación, y luego al logro de las aspiraciones o ideales nacionales. A mediados del siglo XIX, algunos científicos utilizaron el término “cultura” para referirse a la capacidad humana universal. […] Algunos etólogos han hablado de “cultura” para referirse a costumbres, actividades o comportamientos transmitidas de una generación a otra en grupos de animales por imitación consciente de dichos comportamientos.

Según la RAE:

(Del lat. cultūra).

1. f. cultivo.

2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.

3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

Así pues… La cultura no es “leer muchos libros”, ni “haber leído a los clásicos, los pensadores o los filósofos”, ni siquiera dedicar mucho tiempo a actividades del pensamiento… Cultura es todo lo que hacemos en nuestro día a día y que nos conforma como personas. Si queremos leer un libro digital autopublicado de aventuras, eso entra en nuestro acerbo cultural, lo mismo que si leemos a Wittgenstein o si deleitamos nuestros oídos con Mozart o los destrozamos con Eminem. Quien quiera acaparar la cultura, o peor aún, denominarse como industria cultural, no podrá. La cultura, simplemente, es propiedad de las personas que conviven en sociedad y que, hoy por hoy, eligen lo mismo leer un libro digital que jugar al Candy Crush.

Así pues las industrias culturales no son más que industrias del entretenimiento que, en mayor o menor medida, escogen sus repertorios según sus gustos… Habrá quien apueste por un cierto “compromiso intelectual”, quien apueste por vender lo que sabe que gustará al público o quien busque su nicho de fieles aunque sepa que tiene un mercado limitado. El caso es que editar por editar, perder dinero por creer que los lectores han de ser más inteligentes de lo que son, o por simple esnobismo, no da derecho a protección especial… No, la cultura no es solo lo elitista y minoritario, sino más bien al contrario, todas las grandes creaciones culturales lo han sido porque han conseguido llegar al alma de miles de personas, que han transformado su vida por lo que han leído, visto o escuchado. Quejarse de que ahora la gente ya no lee es fútil, hay que atraer las personas a la lectura, haciendo, si es necesario, el esfuerzo de transformar su forma de acceso incluso la misma física del libro para que vuelva a ser un objeto que capture la atención de las personas… Y que esas personas terminen encontrando el libro que quieren leer antes que echar otra partida con su móvil.

Por cierto, a la gente le gusta leer… Y le gusta leer en digital según el estudio de biblioeteca.