Las batallas perdidas – Economía

Siguiendo con el anterior artículo: “Estamos en guerra aunque no lo sepamos“, vamos a repasar las batallas que ya se han librado en los frentes abiertos y cómo, cada vez más, la pinza está intentando atraparnos en fuego cruzado con unos pocos, muy pocos, beneficiados.

Batallas ya luchadas y perdidas en su mayoría:

En la parte económica

  • Años 70-80 : cruzada contra el poder de los trabajadores (ej. Thatcher, Reagan) para reducir su influencia y hacer que el capital ampliase la suya.
  • Años 80-90 : deslocalización de la fuerza de trabajo y todo el poder pasa a manos de las elites financieras, los salarios caen en todas partes en cuanto a peso en la economía de los países. Los financieros se encuentran con que cada vez hay menos poder adquisitivo para comprar bienes que sus empresas producen.
  • Años 90-2000: se soluciona el problema de la falta de liquidez no subiendo los sueldos sino concediendo crédito barato. Las deudas de familias y particulares se triplica con respecto a la década anterior.
  • Crisis financiera: el crédito a los particulares llega a su límite y los artificios financieros para multiplicar los beneficios basados en esa deuda explotan.
  • Crisis de deuda soberana: La elite financiera entra en pánico y exige a sus políticos recates e inmunidad para los responsables del fiasco. Eso produce un problema de deuda soberana que devuelve un poco más el poder a los responsables de la crisis que no piensan hacer nada para ayudar a la economía real. Cierran el grifo de los préstamos a particulares y empresas y terminan de estrangular el desarrollo económico. Los mismos ideologos del crédito infinito proclaman ahora que se acabó la fiesta y que toca pagar.
  • Gobiernos títeres: varios países Europeos ponen en su gobierno, o al mando de sus economías a destacados financieros responsables de la crisis pero que ahora se erigen como garantía para seguir recibiendo créditos (aunque sea pagados con dinero del propio país o de la unión europea) y adoptan las medidas de recorte de gasto que asegurarán que las deudas serán devueltas, aunque condene a los ciudadanos del país a la más absoluta recesión durante lustros. Todos los beneficios sociales son considerados “superfluos”.

Podéis ver un bonito resumen de todo esto en este video (subtitulado):

Imagen de previsualización de YouTube

En el próximo post proseguiremos con las batallas por la propiedad intelectual o cómo unos pocos intentan robar el conocimiento universal.

Estamos en guerra, aunque no lo sepamos

Anonymous

Si, no es una afirmación gratuita, acaba de comenzar una guerra, que según el resultado que se obtenga marcará el futuro de la siguiente generación y las venideras. Puede parece que soy alarmista, pero estoy sentado viendo como las cosas más increíbles suceden a mi alrededor y no paro de recordar la sensación que tuve cuando cayó el muro de Berlín, pero ahora al revés… Empieza una lucha y toca luchar.

Y esta es una guerra con varios frentes abiertos, aunque algunos están relacionados y el enemigo ya nos esté haciendo una maniobra en pinza para dejarnos fuera de juego… Si aún no sabéis de qué estoy hablando, es hora de hablar más claro.

¿Quién es el enemigo?

Básicamente las elites que se han adueñado del 99% de los recursos y han empezado a dejar de disimular sobre lo bien que les va y lo poco que aportan a la sociedad en conjunto. Asociados a estos “magnates” nos encontramos a un grupo de colaboradores necesarios, como son los políticos, corruptos de una u otra manera o que se han dejado llevar por la propaganda de estas elites y creen firmemente que la salvación de occidente se encuentra en mantener a salvo el dinero de unos pocos. Bajo esos políticos tenemos a un grupo de mandos intermedios que intentan ser elite o, al menos, no bajar a la arena de los perdedores. En este grupo podemos encontrar a los financieros y a sus ideólogos neocon.

¿Cual es el campo de batalla?

El campo de batalla es el mundo entero, los recursos en litigio son la capacidad de los seres humanos por vivir dignamente, por mejorar como especie y por encontrar un entorno equilibrado con el medio ambiente. Las bajas se producen cada vez que una persona es desahuciada de su casa, pierde su empleo o se le niega asistencia médica por razones económicas. La resistencia se compone de 1800 millones de personas conectadas a internet, altamente preparadas, con ganas de compartir y con firmes convicciones éticas de que el ser humano merece un espacio en esta tierra para vivir y convivir.

¿En qué frentes se lucha?

El frente económico

Nuestra sociedad se ha construido en base a ciertos artificios, como el dinero, que nos permiten realizar intercambios de bienes y servicios con cierta eficiencia y comodidad. Sin embargo, estos artificios han sido pervertidos por ciertas personas para fomentar la acumulación de capital, de tal manera que en lugar de servir como incentivo para el avance de la humanidad se ve como un objetivo en si mismo. Lo que antes fue un medio (facilitar los intercambios comerciales y la retribución del trabajo) se ha convertido en un fin (acumular capital y beneficios).

El frente de la propiedad intelectual

Hace mucho tiempo, cuando las leyes intentaban remediar situaciones malas para la sociedad en su conjunto y se solía utilizar el sentido común, se descubrió que leer libros era bueno para la gente. Además del problema de falta de educación, en el siglo posterior a Gutenberg se vió que también faltaban libros que leer. Además, la producción de un libro por parte del gremio de impresores solo daba beneficios al impresor, ya que se consideraba como cualquier otro objeto, por lo que los autores veían poco, o nada, de su trabajo intelectual. Por eso, en 1717 se promulgó en inglaterra el “estatuto de ana” que sentó las bases de la legislación sobre derecho intelectual posterior (ver la historia del asunto) que defendía los derechos de los autores y que fue unánimemente rechazado por los impresores al ver mermados sus derechos.

Estas leyes se han ido pervirtiendo y han pasado de proteger a los autores para fomentar la producción literaria y científica a proteger a las compañías que trafican con esos derechos. Realmente la propiedad intelectual no existe como bien tangible, ya que no puede apropiarse (si yo tengo una idea y la comparto no la pierdo, lo mismo si la copio). Los malvados impresores aprovecharon la circunstancia de que los artistas solían ser pobres y compraron sus derechos a cambio de migajas, sometiendo la distribución de las obras a condiciones tan peregrinas como que el precio de un libro dependa del país en que se venda. Dado que los costes de duplicación eran fijos y los derechos de autor muy asumibles para los editores, se creó una industria dedicada a explotar a los artistas y expoliar a los consumidores. Usando todo ese potencial, las editoriales, y luego las discográficas y los estudios de Hollywood se dedicaron a promocionar que “la propiedad intelectual” era tan propiedad como la propiedad privada, haciendo que sus activos pudiesen crecer sin límites, ya que el intelecto humano no está limitado como los recursos naturales.

Sin embargo, con la llegada de internet las formas de distribución de conocimiento se hicieron universales y muy baratas, ya no se necesitaba papel ni plástico ni vinilo como soporte de las novelas, películas o música que producían los autores. La necesidad de los malvados impresores ya no era necesaria para el fomento de las obras intelectuales y tomaron el papel de “dueños” de todos los sueños de la humanidad. Antes nadie podría publicar sin su permiso, las canciones no se escucharían en las radios sin su consentimiento, las películas no verían los cines sin una participación en beneficios, pero ahora internet había cambiado eso y cualquier autor con un blog podía producir relatos de más calidad que los que se veían en papel  y un jovenzuelo con un ordenador podría hacer una obra musical que ni Mozart en sus años mozos.  Esa situación, aunque buena y deseable para el conjunto de la humanidad, dejaba sin control a los brokers de propiedad intelectual. Utilizaron todo su dinero e influencias para hacer las leyes de propiedad intelectual más restrictivas y extensas, pervirtiendo el sentido de las mismas intentando perpetuar su statu-quo.

En suma, unos pocos (muy pocos) se arrogaban el derecho de decidir sobre qué y cómo podría disfrutarse de los productos culturales, usando como escudos y excusa a unos autores que, influenciados por sus amos, no veían otra que hacer causa común con sus opresores.

El frente social

Quien dude de que estos 100 últimos años el ser humano ha mejorado considerablemente su forma de vida, que deje de hacerlo, ahora se vive más, se vive mejor y se disponen de más medios que nunca para el desarrollo como personas. Hay muchos indicadores que así lo dicen: la esperanza de vida, el índice de mortalidad infantil, la renta per-capita, etc. En suma, la humanidad está hoy en disposición de, como mínimo, poner en práctica los derechos humanos. Sin embargo, a los derechos humanos, hoy en día, se están contraponiendo los derechos de los mercados, entes sin ninguna propiedad tangible salvo que pueden hacer que la gente se muera de hambre porque el precio del trigo se dispara o que países enteros arruinen sus sistemas educativos o de protección de la salud para contentarlos.

En estos días, el frente social se abre justo donde se cierra el económico. Es hora de pensar qué es más importante, las personas o las corporaciones, los beneficios sociales o los beneficios financieros, poder vivir en paz y armonía o provocar guerras por los recursos que solo beneficiarán a 4 o 5 personas particulares y provocarán miles de muertes. El pensamiento neocon nos conduce a una desregularización en todos los aspectos de la vida, pensando que los mercados nos traerán la prosperidad por si mismos y sin pararnos a pensar que los mercados al igual que la economía es un medio para mejorar la vida de la gente, no solo de unos pocos a costa de la mayoría.

Los recortes sociales en nuestro paía, en educación, en investigación, en sanidad, han sido provocados por las exigencias de unos mercados que prefieren ver suculentos beneficios financieros en la mesa antes que gente sana y bien educada. En este frente también se están librando batallas de propaganda…

El frente ecológico

Quizá parezca cansino… Pero si, el hecho es que solo tenemos un planeta que habitar y tenemos que compartirlo con el resto de las especies que todavía siguen con vida. No es que ahora tengamos que salir con nuestra camiseta desteñida y mudarnos a una comuna hippie y hacernos vegetarianos, no hace falta, solo hay que mirar a nuestro alrededor e intentar imaginarnos como estará ese paisaje dentro de unos años.

El cambio climático, que es un hecho constatable y fácilmente demostrable para cualquiera que tenga dos dedos de frente y los datos climáticos de los últimos lustros es la muestra más palpable del impacto que la humanidad en su conjunto está teniendo sobre el medio ambiente. Y ese impacto no es positivo. La deforestación de bosques, la plantación y ganadería masiva, la producción de gases industriales y otras emisiones han provocado cosas como el efecto invernadero, que indudablemente están mermando la capacidad del planeta para regenerarse. Estamos convirtiendo nuestro hogar en un campo minado… Y no tenemos a donde mudarnos.

Una vez más, el enemigo niega la mayor y decide que los beneficios financieros deben primar por encima de los beneficios ecológicos. A pesar de razonables intentos por parte de ciertos paises, no se ha conseguido un acuerdo global que permita preservar nuestro planeta de nuestros propios abusos. El fracaso del cumplimiento del protocolo de Kioto, que ni siquiera ha sido ratificado por EEUU, o el acuerdo de Durban y la propaganda, otra vez, intentando desprestigiar las investigaciones sobre el cambio climático, hace que mucha gente mire de soslayo el problema, como si fuese algo que no tiene que ver con ellos o que, en el mejor de los casos, es un asunto discutible.

De nuevo, el interés de unas pocas corporaciones en explotar al máximo los recursos, junto con la especulación desmesurada con materias primas (consecuencia de la crisis financiera donde los brokers se quedaron sin más artefactos con los que jugar a la ruleta rusa de la inversión) prima sobre el interés general… ¿Qué hay más general que tener la casa limpia y poder dejársela a nuestros herederos en buen estado?

El frente humano

Y finalmente, ¿somos personas o somos números? ¿Somos una estadística de trabajadores / parados / cotizantes / enfermos / jubilados / … o somos realmente personas que han de vivir su vida, alimentarse, habitar una casa, formar una familia, divertirse con los amigos y discutir con los vecinos..? ¿Somos una cantidad de euros en una cuenta corriente o en una hipoteca impagada o somos gente con problemas que solo necesita ser escuchada?

Parece ser que, para los políticos, solo contamos en los días previos a ir a depositar el voto, ni la corrupción, ni la ineptitud parece que hagan mella en ellos. Con los avances actuales sería posible desarrollar una verdadera democracia participativa donde la gente afectada por un tema pudiese influir en las decisiones, no como lobby, sino como derecho fundamental de representación. Las anquilosadas estructuras de los partidos políticos y sindicatos, junto con la desidia ciudadana a la hora de plantear cambios hacen que esta situación prometa prolongarse indefinidamente. ¿Cómo van a cambiar los propios políticos, de motu propio, su situación privilegiada? Ante las protestas, represión, ante las quejas, desinformación.

Soy un ciudadano de un país supuestamente democrático, que debería defender unos valores morales comunes a todos, en una época donde ya no hay necesidades primarias que no puedan ser satisfechas y que, por tanto, podemos dedicarnos a mejorar como personas y como raza… Pero esta, como las anteriores, es una utopía que se está perdiendo en este frente de la guerra. Ya no nos quedan principios a los que agarrarnos.

Y si todavía no creéis que estamos en guerra, os diré que ya se han librado varias batallas en esta contienda, eso si, os lo diré en el próximo post para que os sea más sencillo seguirlo.

Hablando con las paredes (del banco digital)

UNO-E te roba

Cuando en el año 2000 aparecío el banco uno-e, el primer banco en España completamente digital, yo me apunté y cree una cuenta en parte como experimento, en parte como apoyo a este tipo de operativa por internet que tanto me gustaba.

Este banco siempre se ha caracterizado por cosas que ahora son normales, como no cobrar comisiones por operativa ni por tarjetas de crédito. A cambio, solo se podía operar por internet o por teléfono. Sufrí la primera implementación del banco, donde todo iba muy, pero que muy lento, el sistema de seguridad dejaba mucho que desear con claves de 4 y 5 caracteres y no ha sido hasta finales de 2010 cuando han lanzado la versión movil (con operativa limitada).

Cuento todo esto para que sepáis que estoy comprometido con la entidad ya que es en ella en la que voy ahorrando mes a mes lo poco que puedo e ingresándolo en una cuenta remunerada ligada a una cuenta corriente. Según lo que operes con la cuenta corriente te dan más o menos interés cada mes en la cuenta remunerada. Entre las cosas que valoran está el hecho de (según el contrato) tener un abono de nómina mensual mayor que 600 Euros (en su publicidad dicen “domiciliando la nómina”). Y yo la tengo domiciliada.

El caso es que me llegó el extracto sobre los intereses que iba a recibir por el mes de octubre y no me incluyen el 1% correspondiente a la nómina. Después de comprobar que efectivamente en septiembre había tenído nómina, pongo una reclamación por internet (método incómodo y con un formulario feo-feo), esperando que reparen su error. Dos días después (haciendo gala de una velocidad impresionante) y a las 9 de la noche, me llaman al movil…

La señorita, tras explicarle de nuevo el problema, me indica que el ingreso de mi nómina ese mes aparece como transferencia y no como abono de nómina (el código interno) y por eso no tengo derecho al 1% de intereses en la otra cuenta. Yo, obviamente, intento hacerle ver que si el importe es el mismo, la fecha es la misma e incluso la cuenta de origen es la misma, es evidente que se trata de mi nómina, independientemente del código interno. Después de tenerme al teléfono durante media hora, consultando con su ¿supervisor? me indican que no, que es un proceso automático y que no tengo derecho. Le indico que puedo pasarles el justificante del banco de origen o incluso pedir un certificado a dicho banco indicando que se trata de una nómina (o incluso de la empresa, que por algo soy empresario)… Pero ella erre-que-erre que no querían considerar como nómina el ingreso.

Una vez quedado claro que no voy a conseguir arreglar el tema, decido poner una reclamación y es ahí donde viene lo mejor:

Yo:

Señorita, ¿podía indicarme el procedimiento para hacer una reclamación?

Ella:

Ya le tomamos nota nosotros de lo que dice, no le corresponde una reclamación.

Yo:

¿Cómo que no? Yo tengo derecho a hacer una reclamación

Ella:

No, como no se ha ingresado como nómina no le corresponde y no puede reclamar

Yo:

Señorita, yo puedo poner una reclamación tenga razón o no, estoy en mi derecho como cliente.

Ella:

Ya dejamos constancia aqui de su caso

Yo:

Señorita, tengo todo el derecho del mundo a hacer una reclamación formal y recibir una respuesta a la misma. Solo le estoy preguntando por el procedimiento

En este punto todo me parecía tan subrealista que no me lo podía creer, ¿realmente no hay forma de poder poner una reclamación? He tenido menos problemas reclamando a telefónica, y eso ya es mucho decir.

Finalmente me pasan con otra señora de atención al cliente (recordemos, las 9:30 de la noche ya) que me insiste que no es un problema suyo, que ellos no lo consideran nómina y que no tengo derecho a la renumeración ¡ni siquiera derecho a quejarme!. Finalmente me dan un numerito para que me quede constancia de que he planteado un problema.

En resumen, una entidad de la que soy cliente desde hace más de 10 años me dice que no puedo quejarme de sus servicios… Bueno, pues me quejaré y no solo eso, sino que me cambiaré de banco: bye-bye uno-e, bienvenido ing…

Para el que esté interesado, este es el enlace para el Servicio de reclamaciones del banco de España y aquí el enlace al procedimiento telemático para presentar las quejas. Aunque eso, si, el plazo de resolución es de 4 meses (solo si estáis dispuestos a esperar).

Y mientras yo perdía el tiempo hablando con las pareces del banco me perdía cómo mi hijo terminaba el Uncharted 3 que estábamos jugando a medias… grrrr…

Steve Jobs nos ha dejado

Steve Jobs

Aunque era una noticia que se esperaba desde hace tiempo, cuando alguien se entera de que uno de sus ídolos ha muerto, le invade una sensación de perdida irreparable. Este es el caso de Steve Jobs, una personalidad que ha cambiado el mundo.

Al margen de todo lo que objetivamente ha hecho Jobs en sus 56 años para la tecnología, el entretenimiento y el mundo de los negocios, lo que a mi, personalmente, me impresiona de esta persona se puede resumir en estos puntos:

  • Pudo ser un bala perdida pero una maestra le recondujo de pequeño y le ayudó a buscar su camino. Un ejemplo para todos los que creen que no tienen arrglo
  • Creó de la nada una empresa, basándose en el conocimiento de su amigo Woz y en su determinación
  • Tuvo una visión del futuro y luchó para conseguir que esa visión fuese real, nada ni nadie pudo pararle
  • Cometió errores, fue despedido de la empresa que fundó por alguien que contrató el mismo, pero supo reaccionar, siguió su instinto y nunca dudó sobre su visión
  • Sufrió en lo personal, pero nunca uso su enfermedad como excusa ni como disculpa, al contrario, consiguió que la cercanía de la muerte reafirmara sus motivaciones
  • Nunca buscó solo el dinero, aunque lo consiguió a toneladas, siguió moviéndose cuando algunos se habrían retirado
  • Su visión nos ha traído más cerca a la tecnología y la ha hecho más agradable y fácil de usar

En palabras de gente que le conoció, no fue una persona fácil de tratar, a veces fue un déspota y a veces un auténtico dictador, aunque también sabía ser agradecido y detallista. Una personalidad, en suma, centrada en conseguir hacer realidad sus ideas y que nos ha aportado muchos ratos buenos con sus productos.

Descanse en paz.

Os dejo un video con el discurso que dio Jobs en Stanford, muy motivador:

SGAE, a todo cerdo…

El sábado pasado, asistí al excelente concierto de Joaquin Sabina en Gredos. Como telonero (o algo similar, uno nunca sabe) apareció Andrés Calamaro y la única vez que abrió la boca para dirigirse al público que había pagado la entrada y se había desplazado unos cuantos kilómetros para ver el espectáculo dijo algo tan tonto como: “Yo también soy autor: Bautista, estoy contigo”.

Evidentemente esto no nos gustó a muchos de los que allí estábamos y se lo agradecimos con una sonora protesta. El Kalamardo no volvió a dirigirse a nosotros en todo el concierto más allá de las letras de sus canciones.

Esta introducción sirve, más que nada, para que se pueda ver la actitud que han tomado algunos beneficiarios de la SGAE y sus peores prácticas ante la evidencia de que la gestión de su presidente no ha sido todo lo honrada que debía. Calamaro ha mostrado su apoyo incondicional, incluso comparando la detención del capo con el 23F. Alejandro Sanz defiende a Bautista y llamó “cortitos, rabiosos y oportunistas” a todos los usuarios que estaban dejando posts contra la SGAE en twitter. La ministra de cultura no deja de apelar a la presunción de inocencia cuando, por contra, se elimina esa presunción con su famosa ley y se permite cerrar páginas sin que un juez entre a valorar si hay delito alguno.

El resto de reacciones, las consabidas. Los politicástros echándose los trastos los unos a los otros, los afectados, que no olvidemos al fin y al cabo que estamos hablando de un desvío de fondos que, en lugar de ir a los autores han ido a los bolsillos de otros amiguetes, ni ven, ni oyen ni dicen nada más que obviedades. También se ha apuntado algún que otro payaso a la fiesta, más que nada por ver si cae algo…

Parece que las evidencias que se tienen en contra de la SGAE y sus prácticas para desviar dinero son bastante sólidas como para que judicialmente el caso siga adelante. Lo que tenemos que pensar es cómo ha sido posible que una entidad que recauda un impuesto encubierto (el canon) y que reclama como suya la propiedad de toda la música tenga libertad, no solo para hacer y deshacer a su antojo en elecciones, repartos, recaudaciones sino que además, no pueda ser auditada por nadie (salvo sus auditores privados que nada pueden aportar en estos hechos).

Esperemos que estas detenciones propicien una refundación de la SGAE, una llamada de atención sobre el sistema de recaudación de la compensación por copia privada o, incluso, si hay suerte, sobre la influencia de los lobbies de la industria en el gobierno.

Y yo estaría gozoso si, por ende, alguien entra a discutir el concepto de “propiedad intelectual” y empezamos a eliminar privilegios innecesarios en nuestro mundo actual.